domingo, 30 de agosto de 2015

El Sermón de la Montaña



En la religión cristiana el "Sermón de la Montaña", tal como se describe en el evangelio de Mateo, es el equivalente en la religión judia a la proclamación de la ley y los 10 mandamientos en el monte Sinaí. Esta vez no tenemos a Dios  desde las alturas, en medio de humo, rayos y fuego hablándole directamente al pueblo hebreo, es dios mismo o su Verbo que se ha encarnado en un hombre el que le habla al pueblo:  Jesucristo. La ubicación es una desconocida montaña o colina cercana al poblado de Capernaúm . Debe haberse tratado de un monte insignificante dado que por esa zona no hay ninguno que sea relevante. La Biblia no dice exactamente su nombre, ¿significa eso algo?, ¿es que no conviene imaginárnoslo o concebirlo como un lugar físico?. Fue en Capernaúm en donde Jesús (forma griega del nombre hebreo de Josué)  hizo muchos de sus milagros y predicó buena parte de su mensaje, pero lejos de imaginárnoslo como la Jerusalem cristiana lo que dice la Biblia sobre el destino de esta produce más bien pavor:

"Y tú, Capernaúm, ¿acaso serás levantada hasta el cielo? No, sino que descenderás hasta el abismo. Si los milagros que se hicieron en ti se hubieran hecho en Sodoma, ésta habría permanecido hasta el día de hoy" (Mateo, Cap. 11, vers. 23)

Lo primero en proclamar Jesús en ese desconocido monte no son mandamientos sino bienaventuranzas. Esas 9 bienaventuranzas en número también parecen tener una doble división como los 10 mandamientos, las 5 primeras bienaventuranzas son algo así como consolaciones y las 4 últimas tienen que ver con la experiencia de Dios y lo divino, la primera bienaventuranza habla de la pertenencia del reino de los cielos al igual que la octava, así que la doble división 5-4 no seria del todo rigurosa. La última habla de un gran recompenza en el cielo.

1. "Dichosos los pobres en espirítu porque el reino de los cielos les pertenece"

Otra traducción distinta de esta bienaventuranza reza:  "Felices son los que tienen conciencia de su necesidad espiritual, puesto que a ellos pertenece el reino de los cielos". La interpretación de que los pobres en espíritu son aquellos de poca voluntad o ánimo seria falsa. Según algunos comentaristas que de momento prefiero mencionar, serian más bien aquellos que son capaces de asumir su pobreza no solo con dignidad sino también con vocación. En ese sentido es pues precisamente lo contrario a una voluntad débil.

2. "Dichosos los que lloran, porque seran consolados"

3. "Dichosos los humildes, porque recibirán la tierra como herencia"

4. "Dichosos los que tienen habre y sed de justicia, porque seran saciados"

5. "Dichosos los compasivos, porque serán tratados con compasión

6. "Dichos los de corazón limpio, porque ellos verán a Dios"

7. "Dichosos los que trabajan por la paz, porque serán llamados hijos de Dios"

8. "Dichosos los perseguidos por causa de la justicia, porque el reino de los cielos les pertenece"

9. "Dichosos serán ustedes cuando por mi causa la gente los insulte, los persiga y levante contra ustedes toda clase de calumnias. Alégrense y llénense de júbilo, porque les espera una gran recompensa en el cielo. Así también  persiguieron a los profetas que los precedieron a ustedes"

Esta ultima bienaventuranza es precisamente la más paradójica de todas. Dado que la alegría no solo es una consolación pasado el sufrimiento o como compensación al sufrimiento sino que se dice que tiene que estar presente en el propio sufrimiento. Palabras como esta fue precisamente lo que despertó e inspiro la vocación suicida en tantos mártires y líderes del cristianismo. Pero la gran paradoja o contradicción radica en no asumir esa persecución y rechazo como un fracaso de la prédica de la palabra, ¡se asume esa persecución y rechazo como un triunfo!. El triunfo esta en que se ha logrado imitar o representar a los profetas, aquí hay que recordar lo que le decia Dios a los profetas cuando se encontraban en semejante situación: "no es ustedes a quien han rechazado sino a mi" y es así como también dice ver las cosas Cristo al referirse a esto en otros lugares del Evangelio.

Luego Jesús se refiere a sus seguidores o aquellos que escuchan sus palabras como la sal y la luz del mundo. Sigue entonces, en el Evangelio de Mateo, las palabras que más tienen relación con la ley y los 10 mandamientos del viejo testamento. Antes de referirse a esto Jesús da un adelanto de lo que viene: se trata de superar la ley antigua, si la justicia de sus seguidores no es superior a la de los farios y maestros de la ley no entrarán al reino de los cielos. Se trata entonces de una ética superior y efectivamente es así, como se vera a continuación.

El orden al que me referire a las palabras de Jesús no sigue el orden que esta en el Evangelio de Mateo sino el del antiguo testamento tal como lo hice en la entrada sobre los 10 mandamientos , es decir en orden inverso al del viejo testamento, para que se vea más clara la relación con esa entrada del blog.

10. La codicia

Jesús nos habla no solo de no desear o codiciar los bienes ajenos. Sino mucho más que eso: de no afanarnos por los bienes terrenales. No se puede servir al mismo tiempo a Dios y a las riquezas. Los tesoros que debemos acumular y desear deben estar en el cielo y no en la tierra, tesoros que se acumulan a través de la fe y las buenas acciones.  

9. El faso testimonio (la mentira)

No solo no debemos mentir o calumniar  a nuestro semejante, hay que ir más allá de eso: tampoco deberiamos atrevernos juzgarlo: "No juzguen a nadie para que nadie los juzgue a ustedes. Porque tal como juzguen se les juzgará, y con la medida que midan a otros, se les medirá a ustedes".  

En este punto también dice: "No den lo sagrado a los perros, no sea que se vuelvan contra ustedes y los despedacen; ni echen sus perlas a los cerdos, no sea que las pisoteen".  Perro era la palabra que se utilizaba en griego para denominar a un cínico. Por tanto lo que quiere decir con estas palabras es que lejos de ganar algo con reprender con palabras sabias a los cínicos y sensualistas (los cerdos) nos ganamos más bien el desprecio y el repudio de estos. No vale la pena arriesgarse por gente así.


8. El robo

En lugar de indicarnos simplemente no robar, Jesús nos instan mas bien a tener una actitud tolerante con aquellos que nos roban y hacen mal: "Si alguien te pone pleito para quitarte la capa, déjale también la camisa. Si alguien te obliga a llevarle la carga un kilómetro, llévasela dos. Al que te pida, dale; y al que quiera tomar de ti prestado, no le vuelvas la espalda".

7. El adulterio

Ahora el adulterio no es solo tener relaciones con la mujer del prójimo. El adulterio es también simplemente desear la mujer del prójimo: "Por tanto, si tu ojo derecho te hace pecar, sácatelo y tíralo. Más te vale perder una sola parte de tu cuerpo, y no que todo él sea arrojado al infierno". El "ojo derecho", según el mismo San Agustín,  seria algo así como nuestro mejor amigo, lo que esto indicaría entonces es, por ejemplo, que más vale perder la amistad de este que vivir con el tormento de no poder poseer su mujer. También puede tratarse de una gran amiga o una mujer casada que sea o de repente se convierta para nosotros en una musa o una gran inspiración, en ese caso también más valdría renunciar a su compañía y con ello a su inspiración que vivir presa de la pasión carnal. La mano derecha equivaldría a nuestro mejor ayudante, compañero a nivel laboral o nuestro mejor obrero, en este caso la advertencia es la misma, más valdría perder ese compañero laboral, ese obrero o renunciar a ese trabajo, que vivir con el deseo de poseer la mujer a cuya tentadora compañía o presencia nos liga esa misma relación laboral. Pero lo peor no es que haya que hacer ese gran sacrificio, sino que muchos interpretaron de manera literal las palabras de Jesús. Lo otro que hay que decir es que al genio literario de todos los tiempos le ha parecido más fabuloso explorar los tormentos y delicias de una relación ilegítima que los tesoros que supuestamente nos depararía renunciar a ella en el paraíso.

Además de todo esto, al divorciarnos de nuestra mujer, excepto en caso de infidelidad conyugal,  la estamos induciendo a cometer adulterio. El divorcio, excepto en caso de infidelidad, no debería estar entonces permitido.

6. El homicio

No solo esta sujeto a  juicio aquel que mate sino también aquel que simplemente se enoje con su hermano (el prójimo). El que lo insulté queda sujeto al jucio del "consejo" y el que lo maldiga al juicio del "infierno". En otras palabras maldecir a nuestro prójimo, desde el punto de vista espiritual, es peor para el que lo maldice que si lo matara. Por tanto amerita un castigo peor.

5. La honra al padre y la madre

Con la honra al padre y la madre el viejo testamento no solo se refería al padre y madre físicos sino a los grandes antepasados (Abraham, Jacob, Isaac, Moises, etc). Con esto también se ponía por encima más la autoridad los ancianos y sus tradiciones que por sobre el valor de la juventud. En el evangelio de Mateo Jesús no hace ninguna alusión a este mandamiento en el Sermón de la Montaña, pero si en otros pasajes de ese mismo evangelio al igual como en otros evangelios de los apostoles.  En ellos, por ejemplo, Jesús dice enigmáticamente que nadie entrara al reino de los cielos sino si no nos volvemos ha hacer otra vez como niños. También dice "he venido a poner en conflicto al hombre contra su padre, a la hija contra su madre ... " (Mateo, Cap. 10, vers. 34). Jesús y su nueva palabra, su nuevo mensaje, están por encima de cualquier tradicción antigua y del mensaje de los antiguos profetas y patriarcas de Israel.

4. El día sabado de reposo. 

En el Sermón de la Montaña el sabbat o el Gran Sabbat no es un día de la semana, ni el séptimo año, ni un año de jubileo cada 50 años. No es un lugar en el tiempo dedicado al descanso, a Dios y el recogimiento espiritual, porque todos los días pertenecen a Dios. El sabbat del sermón de la montaña es un estado de conciencia, es no afanarse o preocuparse por la vida y sus cuestiones mundanas, sino tener una firme Fe de que Dios proveera: "Fíjense en las aves del cielo: no siembran ni cosechan ni almacenan en graneros; sin embargo, el Padre celestial las alimenta" ... "Así que no se preocupen diciendo: '¿Qué comeremos?' o '¿Con qué nos vestiremos?' Porque los paganos andan tras  trat todas estas cosas, y el Padre celestial sabe que ustedes las necesitan. Más bien, busquen primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas esas cosas les serán añadidas. Por lo tanto, no se angustien por el mañana, el cual tendrá sus propios afanes. Cada día tiene ya sus problemas". Como vaya viniendo vamos viendo. San Pablo confirma este punto de vista, eñ libro de los Hebreos: "Sin embargo, todavía falta que algunos entren en ese reposo, y los primeros a quienes se les anunció la buena noticia no entraron por causa de su desobediencia. Por eso, Dios volvió a fijar un día, que es 'hoy' " (Hebreos, Cap. 4, vers. 6-7). Así como en el Génesis Dios descansa después de haber creado al Hombre, con el nacimiento de Cristo, el Hijo de Dios, viene un nuevo reposo, una paz espiritual para la humanidad, para que aquellos que crean en la palabra del Cristo.

3. La santidad del nombre de  Dios

El sermón de la montaña no dice nada explicítamente en cuanto al nombre dios. Pero la santidad de Dios  no solo se expresa al no profanar su nombre sino tampoco al no jurar de ninguna forma por él.  "No jueren de ningún modo: ni por el cielo, porque es el trono de Dios; ni por la tierra, porque es el estrado de sus pies; ni por Jerusalén, porque es la ciudad del gran Rey. Tampoco jures por tu cabeza, porque no puedes hacer que ni uno solo de tus cabellos se vuelva blanco o negro. Cuando ustedes digan 'si', que sea realmente sí; y cuando digan 'no', que sea no. Cualquier cosa de más, proviene del maligno".

Cabe mencionar aquí también la oración del Pater Noster (padre nuestro) que para Eliphas Levi tenía una importancia capital, casi tanto como la del propio y desconocido nombre de dios,  y la cual fue comentada muchas veces en la Edad Media y siglos posteriores por diversos autores. 

2. La idolatria 

¿Y qué ha pasado con la idolatría que era el tema y la queja constante del Dios del viejo testamento y que tanto lo ofendía?. En los evangelios no se hace mención, ni condena de ninguna idolatría por parte del pueblo de Israel contemporáneo a Jesús. Tampoco se llega a denunciar que adoren a múltiples dioses o a dioses extrangeros. Al parecer la idolatría era un asunto terminado en las cuestiones espirituales hebreas, para los tiempos de Jesús. Pero dado que estaban bajo el dominio del Imperio Romano y siendo este por naturaleza pagano, eso no es cosa segura, aunque en los evangelios se diga claramente que a los judios les estaba totalmente permitido practicar su religión y no les era obligatorio rendir culto a otros dioses. En todo caso el Nuevo Testamento vuelve a advertir sobre un viejo problema: los falsos profetas. "No todo el que me dice: 'Señor, Señor', entrará en el reino de los cielos, sino sólo el que hace la voluntad de mi Padre que está en el cielo. Muchos me dirán en aquel día: 'Señor, Señor, ¿no profetizamos en tu nombre, y en tu nombre expulsamos demonios e hicimos muchos milagros?'  Entonces les diré claramente: 'Jamás los conocí. ¡Aléjense de mí, hacedores de maldad!' ". Aquí el cuidado tiene que ser mucho mayor si se compara con el culto a los ídolos. Es obvio que se requiere mucho más discernimiento para distinguir a un falso profeta que para rechazar a un fetiche religioso.

1. La adoración a un único Dios

El sermón de la montaña, tal como se lee en el evangelio de Mateo, da por sobreentendido el monoteísmo.  Pero en otros pasajes Jesús advierte que ahora no se trata solamente de adorar a un único dios, sino que también: "Nadie llega al padre sino por mi" (Jn.14:6).  Así como hay un único dios ahora Jesús se presenta como el único camino y guía para llegar a él.


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Siguiendo todas estas palabras de Jesús se superaría la ley del viejo testamento y se tendría garantizado el reino de los cielos. El antídoto que se da contra la maldad no es castigo divino, sino el arrepentimiento y el perdón. Todo esto es sublime ¿Pero era este mensaje de Jesús practicable?.

La doctrina de Jesús parece perfecta para monjes, santos y hermitaños. Pero al contrario que el viejo testamento no se ve como se podría constituir una legislación o constitución social a partir de ella. El mismo Jesús rechazó reinar y legislar, su reino no era de este mundo. ¿Cómo va a poder un hombre defender su propiedad, su mujer, su familia, sus hijos, su comunidad, su país, su Honor, si su adoctrinamiento es el de amar a sus enemigos? ¿No odiaba Jesús a los fariseos, saduceos y maestros de la ley, sus enemigos? Sí detestaba sus obras, pero no impidio que estos lo matarán y la Biblia parece dar a entender que pudo haberlo hecho. Jesús vivió, encarno su doctrina.

Por tanto estas mandamientos de Jesús son mucho más que unas normas de convivencia social, como lo eran en buena parte los mandamientos de Moisés. Son mandamientos espirituales, el beneficio que estos proporcionan es más espiritual que mundano. Los mandamientos de Moisés: no matar, no robar, no cometer adulterio, etc; traían aparejado su propio beneficio en terminos de bienestar y paz social, desde ese punto de vista la recompenza de estos venía dada, pero esto con todo es un beneficio mundano. Por el contrario, los mandamientos de Jesús implican renunciar a nuestro bienestar mundano, a desdeñar nuestra propia vida: "el que busque salvar su vida la perdera". Con esto los bienes que acumulamos son bienes que no son terrenales, están en cielo, nos ganamos la vida en el paraíso. 

Ahora desde el principio Jesús aclara que la vieja ley no queda abolida y casi por fuerza tiene que ser así porque sus mandamientos no permiten fundar las bases de una constitución o legislación social, sin embargo este aditivo como dice es imprescindible para alcanzar el reino de los cielos. No es creíble que pensara que había que cumplirlo con la cabalidad de un santo pero si que se cumpliera de forma considerable al menos un número de estos a los que se agregaría el cumplimiento  cabal de los mandamientos de Moisés. A esto hay que agregar la salvación por la Fé y el arrepemtimiento de los pecados.

Con esto Jesús claramente condeno de antemano toda aspiración temporal de la Iglesia, cosa en lo cual la Católina demostraría serle muy poco fiel. Pero el Jesús del nuevo testamento es también ambivalente como el Dios del viejo testamento. Habla en doble sentido y sus palabras son también una trampa para muchos. 


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