martes, 7 de julio de 2015

Los 10 Mandamientos



Moises: se le suele presentar imponente aunque en la Biblia se dice
que tenía dificultad para hablar. Tenía 80 años cuando comenzó
la misión de Dios y más de 120 cuando finalmente la culminó y murió.

Los 10 mandamientos tienen un lugar especial en las religiones judeo-cristianas, aunque no hay que olvidar que nuestro código moral occidental tiene más o tanta influencia romana o griega como judía. Según el pentateuco (los 5 primeros libros de la biblia), habrían sido pronunciados por la propia voz de Dios, en medio de fuego, truenos relámpagos y el humo del Sinai, cuando el pueblo israelí acaba de salir de su esclavitud en el Egipto asolado por las 10 plagas. El pavor que les produjo eso fue tal que a partir de ese momento se le suplico a Moises que intercediera ante dios para que jamás volviera hablarles directamente. Fue así como se institucionalizaría, para decirlo en términos modernos, la figura del profeta como el intermediario entre Dios y el pueblo judío. 

Desde luego el cuerpo legislativo hebreo, recogido en el pentateuco, es mucho más extenso y complejo que los simples 10 mandamientos. Los 10 mandamientos son como una especie de principios generales, el preámbulo para este.  El libro bíblico que lo enuncia de manera más extensa es por sobre todos el Levítico.

Antes de Moises la Biblia no describe ningún conjunto de normas, como los diez mandamientos. Mientras que en el Levítico se sanciona el ojo por ojo y el diente por diente, en tiempos adámicos a Cain, aunque se le castiga con el destierro y la maldición de no poder dedicarse más a la agricultura (razón que algunos esgrimen para que sus descendencia desarrollara la metalurgia y las artes), se le ampara con la amenaza de que aquel que lo asesine sera castigado 7 veces. Seria claro entonces que la ley de los tiempos adamicos no era la del ojo por ojo y el diente por diente, no era la Ley del Talión. En el asesinato que comete Cain también había algo de inocencia (era el primer asesino) y celo religioso, pero era un celo de tipo egoísta, era un celo por la preferencia del Dios, no por la obediencia a sus mandatos. Algunos especulan que tal vez Cain lo que pretendió con el asesinato de Abel fue sacrificarlo a Dios, a imitación de este, que sacrificaba animales en honor al Señor. 

Tampoco es la ley de Moises la que predica el cristianismo. El cristianismo, Jesús en persona, rechazan la ley del Talión. Cristo, el hombre-dios, con su sacrificio habría hecho un nuevo pacto con la humanidad.  Según San Pablo con su sangre nos habría redimido de los pecados. Este autodenominado apóstol y autoridad indiscutible de la Iglesia llega a decir incluso que "todo esta permitido aunque no todo es conveniente". Rabelais, al parecer, estuvo entre quienes habrían tratado de profundizar en esta idea. No es extraño el revuelo que tuvieron las lecturas de San Pablo (una lectura difícil) en Lutero y el protestantismo en general. Ni tampoco que Rabelais, Lutero y el divino Erasmo (en quien se inspiro Rabelais en sus libros) pertenecieran al mismo contexto histórico, cuando la Biblia comenzó a ser de dominio público y a publicarse en lenguas vernáculas.

Para algunos, como Nietzsche en su Anticristo, lo que dice San Pablo y lo que dice Jesús en boca de los otros apóstoles no es tan fácil de conciliar. Pero si bien es cierto que Jesús rechazó de forma tajante la ley del talión, a lo que el apuntaba era a una profundización de las leyes de Moises, a no limitarse a cumplirla de forma superficial. Para Jesús, el que deseaba a una mujer en su corazón, se había acostado con ella. Según Jesús toda la ley de Moises se reduce a dos mandamientos: amar a dios por sobre todas las cosas y amar al prójimo como a uno mismo (ley áurea de la moral).

Ese resumen que hace el propio Jesús parece corresponder perfectamente con la división de los 10 mandamientos en 2 partes. Los 5 primeros mandamientos dedicados a nuestra relación con dios y el mundo divino. El 5to mandamiento, honrar al padre y la madre, pareciera no tener nada que ver con esto pero explicaré luego porque también podría ir en ese conjunto y los 5 últimos mandamientos dedicados a nuestra relación con el prójimo.  Como el mismo Jesús dice no puede amar a dios aquel que no ama a su prójimo: "pues si no amá a su prójimo a quien ha visto, ¿cómo puede amar a Dios a quien no ha visto?". Por tanto hay como una relación de precedencia de los últimos mandamientos a los primeros.

Sin embargo sigue siendo más importante amar a Dios. Es por esa razón que si se mata a otro en defensa de Dios, de sus leyes o su santidad, no se es culpable de homicidio. En el código hebreo, por supuesto, esta clase de castigos debían ser previamente sancionados en un juicio o por una asamblea. De allí que el Levítico en algunos casos al mencionar el castigo de muerte a algún culpable de desobedecer los estatutos divinos (y que pueden parecer o ser mundanos) acote "su sangre recaerá sobre su cabeza" o "el sera responsable de su muerte". Por tanto no eran del todo inconscientes el autor del Levítico y los libros del Pentateuco (supuestamente Moisés) de esas aparentes inconsistencias. El mismo Krishna exclama, al esforzar a Arjuna para que entrara en combate contra su propia familia: "el que conoce la ley ni mata, ni es matado".  Lo que esta mal es matar por inconsciencia, en provecho propio o por venganza, pero aquel que tiene a Dios a su lado en plena batalla no debería vacilar en tomar la espada si es necesario, ni mucho menos si el mismo Dios lo insta a eso. En una situación semejante habría estado el profeta Oseas cuando dios le ordena tomar como mujer a una prostituta. Hay muchos más ejemplos tan apropiados como los citados en la biblia.

De la misma forma estaría bien cometer un pecado menor para evitar una transgresión mucho mayor. Por ejemplo mentir para evitar un asesinato. De hecho eso en si mismo no constituiría ningún pecado.

¿Pero es todo el respetar, el obedecer  a Dios y sus designios? No seria tan simple. El mismo Mises se opuso a Dios cuando este le propuso exterminar al  rebelde pueblo judío para hacer de el sólo una gran nación. Le dijo que le borrará de su libro si no perdonaba al pueblo judío. San Pablo también decía que si pudiera perder su alma para salvar a los judíos lo haría. El libro de Job es el ejemplo más tajante de la biblia sobre la independencia de la conciencia humana ante los designios de dios (recomiendo "La Respuesta de Job" de C.G. Jung para quienes quieren profundizar en esto). La propia crucifixión de Cristo también seria un misterio de esta especie. Y es esto a lo que el Maestro Eckhart se referia cuando decia "ruego a dios que me libre de dios".

Por ultimo voy a decir cuál es en mi opinión el sentido o pseudo-sentido de ese famoso "vale todo" o "todo esta permitido" que Nietzsche en "Más allá del bien y el mal" atribuye a la secta de los asesinos musulmanes de la Edad Media (no conozco otra fuente). Secta ahora famosa gracias al juego de Assassin's Creed . Algunos dicen que eso se infiere de la no existencia de dios, Dostoievski estaba entre quienes defendían eso.  Si dios no existe todo esta permitido. Es decir que el origen de ese "todo esta permitido" es el ateísmo. A mucha gente eso podría dejarla fria. Para que ese todo esta permitido tenga sentido hay que imaginar en este caso no un inmoral cualquiera satisfaciendo  sus más bajos instintos, sino un científico o un tecnócrata cuasi-dios rehaciendo el mundo a su manera. Ese "todo esta permitido" del ateísmo es proclamado con propiedad por una ciencia transhumana. Pero hay un "todo esta permitido" que es religioso, en el sentido de que es blasfemo o sacrílego. Este no dice que "todo esta permitido" porque dios no exista, sino que afirma que todo esta permitido porque es posible matar a Dios y porque de hecho hemos matado a dios. ¿Y no es precisamente ese el misterio de la religión cristiana? En este caso no se asume la crucifixión de Cristo como un sacrificio de este hacia la humanidad, sino como un asesinato y aun así como algo sublime y trascendental para una humanidad luciferina, es decir menos humana y más transhumana. De la prédica tajante de Jesús del perdón de dios y los pecados, del perdón hacia el prójimo, de perdonar incluso si no te piden perdón e incluso ir más allá: poner la otra mejilla si te golpean en una, estas personas extraen las mismas conclusiones que muchos pequeños grupos de maleantes en mi país (Venezuela) cuando su barrio es declarado zona de paz. Evidentemente eso lo hacen en tanto maleantes.

Mucha gente creería en la idea de un misterio inquietante detrás de todo esto (la muerte o el asesinato de Dios) pero una mente científica o simplemente humanista difícilmente podría verle algún atractivo y más bien podría podría parecerle completamente absurdo o repugnante. Hay pues dos tipos de "vale todo" y tal vez más.

Finalmente atendiendo a la acotación de que no se puede amar al prójimo si no se ama a Dios es que procederé a explicar los mandamientos en un orden inverso a como se dictan en la Biblia en el libro de Éxodo Cap. 20, vers. 3-17. Como dije antes, no pretendo que esta forma de presentarlo tenga más sentido que la de la Biblia, creo el secreto para comprender el orden de los mandamientos de la Biblia esta en esa sentencia que dice "Ama al hombre por amor a Dios", efectivamente, como apunto Nietzsche en "Más allá del Bien y el Mal", es una idea mucho más elevada y piadosa que la de "amar al prójimo por amor a uno mismo" ó "amar al prójimo como a uno mismo", sobre todo porque es más afín a la idea de que el hombre es solo un medio de la voluntad y el amor de dios. Sin embargo son muy pocos los  capaces de amar en ese sentido, la gran mayoría de los mortales, para amar a Dios por sobre todas las cosas, tenemos que subir hasta la elevada cima, entre otras cosas, seguir los mandamientos en el orden inverso que doy aquí. Obsérvese que casi todos los mandamientos están enunciados de forma negativa, son más instrucciones sobre como no vivir que sobre cómo vivir.

Mandamientos en nuestra relación con el prójimo

10. No codiciaras

La codicia es descrito en forma magistral como el padre de todos los pecados en la película "Wall Street" de 1987, también en la secuela de esta del 2010 .


Wall Street de 1987. Una excelente película de Oliver Stone.


La forma en como lo dice la biblia textualmente es:

"No codicies la casa de tu prójimo: no codicies su esposa, ni su esclavo, ni su esclava, ni su buey, ni su burro, ni nada que le pertenezca". 

La codicia es un pecado de pensamiento, corazón o ambos, en si mismo no llega o tiene porque llegar al acto. Tiene como variante a la envidia que es más un desear que el otro no posea sus bienes que desear poseerlos para uno mismo, como el caso de la prostituta que disputando con otra por la maternidad de un niño prefería, que el Rey Salomón lo matara a que se lo entregara a su verdadera madre o a reconocer que no era ella esta. La codicia o la ambición es más propia de la juventud y el vigor, mientras que la envidia es más propia de la vejez y la impotencia. La codicia no tiene que ir dirigida hacia un prójimo en concreto sino que puede consistir simplemente querer más y más, sin pensar por ejemplo en las próximas generaciones. Desde luego atenerse a la lectura simplemente literal de este mandamiento es completamente superficial y seria una lectura  profana. Es por eso que no seria erróneo extender este mandamiento asi como los otros más allá de lo que simplemente dice.

En nuestra sociedad actual puede llegar a verse como una virtud, dado que se cree, incentiva la competencia.

Un pecado que suele ir parejo al de la codicia es el de la soberbia. Este habría sido precisamente el gran pecado de Luzbel, el Ángel caído del cielo por su supuesta pretensión de querer igualarse o sobre pasar a dios, con lo que habría dado inicio al mal sobre el universo. Según otros la razón de su caída habría sido su envidia hacia el hombre. Aunque todo esto es más bien una forma muy humana, casi grosera, de describir semejante clase de eventos, cósmicos o metafísicos, tan alejados y ajenos a nuestra mundanidad.

9. No mentiras

Usualmente se refiere como la prohibición de mentir aunque este mandamiento de lo que habla en la Biblia no es de exactamente de mentir sino simplemente de dar un falso testimonio en contra del prójimo, sobre todo ante un tribunal.

"No des falso testimonio en contra de tu prójimo"

Abarca cosas como la calumnia, la difamación, la falsificación, etc.  Es un pecado de palabra, aunque su poder destructivo puede ser potencial e incluso efectivamente enorme, dependiendo de la credibilidad de quien la diga o de la credulidad y susceptibilidad de a quienes se les diga. Es el crédito lo que mueve al mundo, en ambas acepciones del término (financiero: dinero y social: fama, reputación, honores, etc). Al mismo tiempo, en muchos casos, es la forma menos costosa de hacerle daño a otras personas, menos costoso para el victimario no para las víctimas. Si un mentiroso dice algo que consciente y lógicamente conlleve al asesinato de otra persona este es efectivamente un homicida y antes homicida que mentiroso. Es por este terrible poder de la mentira que muchos mentirosos estaban casi en lo más profundo del infierno de Dante.

Es tal el poder y el influjo de la mentira que se disputa con la codicia el origen y la génesis del mal. Pero dado que la mentira siempre tiene como causa una segunda intención, que por lo general reside en la codicia, este pecado no se puede considerar como el origen de los demás.

Desgraciadamente el poder destructivo de la verdad no pocas veces también es considerable, sobre todo en un mundo en donde casi absolutamente todo esta basado en la mentira y el fraude, a lo que se debe agregar el hecho de que según el budismo en este mundo todo es ilusión. Esto relativiza y rompe con el absoluto moral de siempre decir la verdad, pero antes de mentir tenemos la opción de callar.

"Desde los orígenes de la historia vemos que es siempre la mentira la que reina en la tierra; y también es exacto, que la verdad gobierna a grandes golpes de desastre y flagelos. ¡Cruel e inflexible verdad! No nos admiremos de que los hombres no la amen. Ella destruye las ilusiones de los reyes y de los pueblos, y si a veces tiene algunos ministros amorosos, los expone y los abandona a la cruz, a la hoguera, al cadalso: ¡pero dichosos los que mueren por ella! Aunque más sabios serán siempre aquellos que la sirven hábilmente para no estrellarse contra el pedestal del martirio. Rabelais fue, realmente, mayor filósofo que Sócrates, cuando supo, ocultándose a sí mismo bajo el antifaz de Aristófanes, escapar a la raza siempre viviente de los Amitos y Melitos"  ("El Gran Arcano del Ocultimo Revelado", Eliphas Levi).

8. No robarás

Un pecado que sin duda es de acto. En este caso este mandamiento suele tomarse como el robo de cosas materiales y es así como parece natural que fuese interpretado en la antigüedad. Pareciera validar de forma implícita el derecho a la propiedad, pero hay una verdad que reza: "nada le pertenece al hombre porque todo es de Dios". Desde luego que eso no es una razón que justificaría el robo, pero al menos lo relativiza.


7. No cometas adulterio

El adulterio puede verse como una forma de robo. Es como robar la mujer del prójimo o aprovecharse de un bien ajeno. Sin embargo no se puede decir de que se trate en este caso de un bien material o de una propiedad. Es algo más intimo, hay que hilar más fino para ver el pecado que hay aquí, no se trata de que a uno le secuestren o le roben la mujer, de hecho si fuera eso no seria precisamente adulterio. Se trata de la fidelidad sentimental y sexual. La Biblia dice que el hombre y la mujer se unirán y tendrán que ser uno solo. Pero esto no debe entenderse, como lo entendemos ahora, como una sanción de la monogamia en la vida mundana. Los propios patriarcas bíblicos, Moisés incluido, eran polígamos, aunque la esposa solía distinguirse de las concubinas. Lo que se entendía por adulterio, en el caso del hombre, era tener relaciones  con la mujer casada con otro hombre, y en el caso de la mujer, con el hombre de otra mujer. Sin embargo si la mujer estaba casada o era concubina es muy dudoso que tuviera semejente libertad, por la evidente discriminación en todos los aspecto de esta, de hecho  su virginidad esta sancionada por la Biblia. Si un hombre tenía relaciones sexuales con una doncella debía casarse con ella, de tener el consentimiento de sus padres, o pagar su virginidad. Y un hombre podía darle carta de divorcio a su mujer si el testimonio de su virginidad que le habían dado era falso. Pero en la Biblia no hay nada que prohiba, ni sancione a ningún hombre, casado o no, de tener relaciones sexuales con una mujer que no fuese virgen y no estuviese casada, excepto si se trataba de una prostituta. Tampoco hay leyes que protejan estrictamente a todas las mujeres de cualquier acto de violación sexual, aunque no se debe olvidar en este punto el título del dios biblico, como "protector de la viuda y el huerfano".

El adulterio encaja dentro de una categoria más amplia que se podría catalogar la de los pecados sexuales, entre estos estarían: la fornicación, el incesto y las relaciones contra-natura (homosexualidad, zoofilia). La fornicación, tener relaciones con prostitutas,  son condenadas por el libro de Moisés, al igual como el incesto. Las relaciones contra-natura, como la zoofilia e incluso la homosexualidad eran calificadas de abominación y condenadas con la muerte. Lo mismo podía pasar con el adulterio al menos si se era mujer. A pesar de que el mandamiento de no matar precede al del adulterio la pena de muerte se podía aplicar a este.

Uno de los pasajes en donde se evidencia la poligamia de Moisés en la Biblia es cuando dice que este tomo como esposa (o concubina) a una egipcia. Aarón y su esposa Mirian se pusieron a murmurar sobre esto, cosa que no tenia nada de raro si se toma en cuenta lo tajante que habían sido las advertencias de dios en cuanto a tomar esposas extranjeras ¡y Moisés tenía más de 80 años! . Pero como dice la Biblia, "¿quién era Moises para que murmurarán de él?", Moisés era solo el elegido de Dios, asi que era a este ultimo a quien se estaba ofendiendo.  Dios, como un Deus ex machina de una tragedia griega,  intercede a favor de Moisés apareciendosele a Aarón y su esposa y hace que esta ultima quede completamente cubierta de lepra. Es pura materia de Fe, no parece justo o racional: por encima de la autoridad de Moisés solo estaba la de Dios. Al menos considero vulgar creer que la egipcia de Moisés se trataba de cualquier mujer.

La prohibición del adulterio, si se interpreta como una sanción de la monogamia, podría ser una medida bastante justa dado que la procreación de varones y hembras se da de forma uniforme para ambos sexos. Por tanto un hombre con muchas mujeres estaría dejando a muchos hombres sin mujeres y proporcionando un justificación social para la prostitución. Pero no se puede asegurar que sea eso lo que inspirase la moral bíblica. También evita la proliferación de las enfermedades venéreas. Pero en cuanto a estricta prohibición sexual no se puede asegurar que facilite la planificación familiar en todos los aspectos. 

También hay que considerar que tal vez en los tiempos de Moisés el número de hombres no fuese equiparable al número de mujeres. Esto porque los hombres eran empleados en guerras y diversidad de conflictos y gran número de la vida de estos se podía perder en ellas, mientras las mujeres se quedaban en sus  pueblos, aldeas y ciudades. Tales eventos podían ocasionar un número desproporcionado de mujeres en comparación con el de hombres y hacer de la poligamia algo natural. En la antigüedad una mujer sin hijos se consideraba desgraciada como lo deja entrever algunos ejemplos de la propia Biblia.

Entre los esquimales el adulterio como la prohibición estricta de que otra persona tenga relaciones con nuestra pareja, simplemente no existe. De hecho un esquimal presta a su mujer como una forma de agasajar o simplemente mostrar su amabilidad  a otro hombre, se considera una gran ofensa rechazar ese favor.

En varios pasajes del libro los Proverbios de la Biblia, la mujer llega a tomarse como el bien más preciado, cuya virtud es imprescindible para la prosperidad de una casa. Especialmente en las ultimas lineas del mismo que están en acróstico. Es la madre de los hijos. Es esto ultimo lo tenemos hoy día como lo mas preciado para una familia.

Las relaciones pre-matrimoniales podían ser sancionadas si se trataba del caso de una mujer virgen con un hombre (casado o no), en cuyo caso se sancionaba al hombre (Exodo, Cap. 22, vers. 16).


El adulterio se castigaba de forma distinta dependiendo de cada caso y si el adultero era mujer o hombre. El castigo siempre era peor en el caso de la mujer.

6. No matarás

Este pecado junto con los dos anteriores son pecados de acto. En los descriptos hasta ahora no se prescriben pecados por omisión. No se puede hacer porque para hacerlo habría que enunciar cada mandamiento de forma afirmativa y eso solo aplica para  algunos de los primeros mandamientos.

Anteriormente se había entrevisto que enumerados de esta forma pareciera que siguen un orden que va desde el pecado menos grave hasta los más graves. De esta forma parece que el homicidio es peor que el resto de los otros. Desde luego es solo una apariencia y la gravedad de un pecado o una acción depende mucho más del contexto en el cual se de. No se puede asegurar más nada.

Al privar o segar la vida de una persona se le priva de todo lo demás. No hay más daño que se le pueda hacer porque todo el daño esta hecho.

No se considera en la Biblia el derecho a la legítima defensa, si se mataba a alguien sin querer el implicado debía exiliarse en las llamadas ciudades de refugio. Una de las destinadas para ello era, por ejemplo, Hebrón.

Mandamientos en nuestra relación con lo divino

5. Honrarás a tu padre y a tu madre

Textualmente este mandamiento reza así:

"Honra a tu padre y a tu madre, para que disfrutes de una larga vida en la tierra que te da el Señor tu Dios".

A diferencia de los otros mandamientos, los cuales se referían a un prójimo en abstracto, este mandamiento se refiere a nuestros propios progenitores. Y no se refiere únicamente a honrarlos en vida, sino por extensión, honrarlos en su memoria y más allá de la muerte (no se olvide que el 6to mandamiento es el de la muerte). De hecho en la antigüedad la honra a los antepasados muertos podía estar incluso por encima a la honra o fidelidad a nuestros líderes en vida y se solía apelar a la autoridad de estos para juzgarlos o desobedecerlos. Dios mismo se podía ver como un gran antepasado. Algunos creen que es precisamente el culto a los antepasados a lo que se debe el origen de las religiones. Es por estas razones que este mandamiento tendría más que ver con nuestra relación o vinculo con lo divino que con nuestro prójimo. Este mandamiento establece el primer principio de autoridad y respeto debido a esta. La escala seria en primer lugar la autoridad de Dios, luego la autoridad del Estado y la Patria, finalmente la autoridad de los padres. La de los últimos priva más en nuestro primeros años de vida y pierde importancia a medida que maduramos y envejecemos, mientras que las otras dos cobran más valor, finalmente es a dios ante quien habría de terminar de rendir cuentas.

No es evidente como podría proveernos este mandamiento de una larga vida. Pero sin duda contribuye a perpetuar una tradición familiar y por extensión social o nacional.  También es probable o razonable que si nos guiamos  por la experiencia y consejos de aquellos que estuvieron  antes que nosotros tendremos menos posibilidades de cometer errores y tal vez más posibilidades de éxito.

En la actualidad este mandamiento prácticamente se ha invertido no se enfatiza ahora el respecto de los hijos hacia los padres  sino la buena educación que deben de darle los padres a los hijos, no la obediencia de los hijos hacia los padres sino la responsabilidad de los padres hacia los hijos, son lo padres los que deben dar el ejemplo, los que deben ser cuidadosos y estar atentos. La juventud y la novedad (de la cual el progreso y la tecnología no dejan de dar muestras) es lo más importante y la experiencia de la vejez simplemente se desdeña. No existe mucha Fe en el pasado.

Incluso el propio Jesús fue el precursor de esto cuando dijo en Mateo 10:35: "Porque he venido para poner en disensión al hombre contra su padre, a la hija contra su madre".

4. No trabajaras los sábados. 

Textualmente:

"Acuerdate del sábado, para consagrarlo. Trabaja seis días, y haz en ellos todo lo que tengas que hacer, pero el día séptimo será un día de reposa para honrar al Señor tu Dios. No hagas en ese día ningún trabajo, ni tampoco tu hijo, ni tu hija, ni tu esclavo, ni tu esclava, ni tus animales, ni tampoco los extranjeros que vivan en tus ciudades. Acuerdate de que en seis dias hizo el Señor los cielos y la tierra, el mar y todo lo que hay en ellos, y que descansó el séptimo día. Por eso el Señor bendijo y consagró el día de reposo". 

Es decir que el sábado no solo sería un día de reposo sino de consagración, oración o meditación religiosa. Aunque el cristianismo le da este trato especial no a los sábados sino a los domingos, el día de la resurrección de Jesús.

Lo interesante de este mandamiento es que iba aun más allá de lo que aparenta. Los judios también debian guardar un séptimo año de reposo, para que descansara la Tierra, y cada 7 veces 7 años, el año que seguía a este período se declaraba un año de Jubileo. Ese año se debía liberar a todos los esclavos, aunque al parecer eso aplicaba únicamente a los esclavos judios. Si el esclavo era hebreo se le liberaba el 7mo año desde el comienzo de su esclavitud (Exodo, Cap. 21, vers. 2). El año del jubileo también se utilizaba como referencia para tasar el precio de las cosas, eran más baratas a medida que se aproximaba esa fecha. Aun quedaría mucho por decir del septenario bíblico.

Lo que ahora podríamos apreciar es que eso no solo servía para cumplir un fin religioso sino que también preservaba a la Tierra y a nosotros mismos de la sobreexplotación. Como ahora sabemos el cultivo intensivo puede arruinar la fertilidad de los suelos, he allí probablemente el valor adicional que tendría el mandamiento del año sabático y el del jubileo en el cual tampoco se debía trabajar la tierra (por tanto llegado el jubileo eran dos años consecutivos de descando), práctica que se conoce como barbecho. Este mandamiento tiene que ver pues también, sobre todo bajo la perspectiva del ecologismo dominante de nuestros días, con el respeto a la naturaleza.

Al sabbat cíclico cada 7 años los judios lo denominan "ciclo Shemitah", y algunos, como el rabbit Jonathan Cahn, han observado que coincide con un patrón cíclico cada 7 años de crisis economicas. Es como una forma de insinuar "es el castigo por no haber guardado el año sabático".

El valor del año sabático en función del castigo consiguiente por su transgreción lo expresa la biblia en estos versículos:

"Los dispersaré entre las naciones: desenvainaré la espada, y los persiguiré hasta dejar desolada su tierra, y en ruinas sus ciudades. Entonces la tierra disfrutará de sus años sabáticos todo el tiempo que permanezca desolada, mientras ustedes vivan en el país de sus enemigos. Así la tierra descansará y disfrutará de sus sábados. Mientras la tierra este desolada tendrá el descanso que no tuvo durante los años sabáticos en que ustedes la habitaron" (Levítico, Cap. 26, vers. 33-35).

3. No pronunciaras el nombre de Dios en vano


Textualmente:

"No pronuncies el nombre del Señor, tu Dios a la ligera. Yo, el Señor, no tendré por inocente  a quien se atreva a  pronunciar mi nombre a la ligera". 

Por "inocente" o por ingenuo. En todo caso no es claro cuál es el nombre de dios, ni cómo se debía pronunciar. Lo que muchos expertos y ocultistas sostienen es que desde la antigüedad esto ha sido un secreto o que esta oculto en las letras de tetragramaton. No seria pues sencillo cometer un pecado como este. Aunque la biblia menciona varias formas de profanar el nombre de dios. Este mandamiento esta asociado con la 3ra persona de la divinidad, el Espíritu Santo, contra el cual, según el nuevo testamento, ningún pecado sera tampoco perdonado.

Para algunos teólogos es contradictorio que Dios posea algún nombre, debido a que eso seria una manera de reducir lo inconmensurable y lo incognoscible. Desde ese punto de vista no es que seria difícil pecar de esa forma, sino absolutamente imposible y absurdo. ¿No debería ser este mandamiento más bien "no asignaras ningún nombre a dios"?.

Este mandamiento como los que le siguen tendrían que ver con la más íntima santidad de la divinidad.

2. No tendrás ídolos


Textualmente:

"No te hagas ningún ídolo, ni nada que guarde semejanza con lo que arriba en el cielo, ni con lo que hay abajo en la tierra, ni con lo que hay en las aguas debajo de la tierra. No te inclines delante de ellos ni los adores. Yo el Señor tu Dios, soy un Dios celoso. Cuando los padres son malvados y me odian, yo castigo a sus hijos hasta la tercera y cuarta generación. Por el contrario, cuando me aman y cumplen mis mandamientos, les muestro mi amor por mil generaciones". 

Según algunos la idea precede a la forma, por tanto debería el mandamiento sobre "no profanar el nombre de Dios" preceder al mandamiento sobre "no hacer imágenes de Dios". Sin embargo también hay dicho que dice "una imagen dice más que mil palabras". Aquí la "imagen" se tomaría como algo aún más elevado que la palabra que designa la imagen.

Puede sorprender que este mandamiento teniendo un orden de prioridad mayor no acuse el mismo grado de advertencia que el 3er mandamiento, cuya violación es imperdonable, pero es precisamente la idolatría una de las razones que más suele argüirce en el texto bíblico como justificación para los castigos a los que habría sido sometido el pueblo judío por parte de Dios. Sin embargo la sorpresa es mayor al recordar las palabras de Jesús de que los pecados contra el Padre y el Hijo, serán perdonados, no así los hechos contra el Espíritu Santo. Esto indicaría no una santidad menor del Padre o el Hijo, sino que vendría a darle algún tipo de validez al argumento teológico de que en realidad no es posible pecar contra el Padre o el Hijo, es decir pecar en el sentido de hacer daño a Dios. Dios sufre por nuestros pecados, pero su sufrimiento es por nosotros, no por El.

Desde luego en este mandamiento la bondad de dios se pinta como muy superior a su celo. No se trata de una relación de reciprocidad ni mucho menos de un ojo por ojo y un diente por diente.

1. No tendrás otros dioses además de mi

Finalmente llegamos al primer mandamiento. Estos 3 ultimos mandamientos pueden asociarse a la trinidad cristiana de la siguiente forma:

3er Mandamiento: santidad de la palabra de dios. El espíritu santo, entre cuyos dones están el don de lenguas (asociado a la festividad de Pentecostés) y profecía.  

2do Mandamiento: santidad de la imagen. El Hijo.

1er Mandamiento: santidad de la unidad de dios. El padre.  

El culto exclusivo es la característica que más distinguió a la religión hebrea en la antigüedad.  Aunque muchos historiadores y arqueólogos cuestionan que institucionalmente la religión hebrea haya mostrado en tiempos tan remotos esa solidez con que se muestra en la Biblia o que siquiera se pudiera hablar de una religión nacional en algún momento de su historia. Sin duda lo natural es que viniendo de Egipto, la tierra de los ídolos, fuesen igualmente idólatras.

Antes de enunciar este mandamiento, la Biblia dice:

"Yo soy el Señor tu Dios. Yo te saqué de Egipto, del país donde eras esclavo"

Y al menos según el viejo testamento, esta era una religión que predicaba un cierto respecto y consideración a los esclavos, sobre todo si era hebreo, estos nunca debían olvidar que también fueron esclavos en Egipto. Si se le sacaba un ojo a un esclavo o hacia algún tipo de agravio tan violento como ese debía dejarsele en libertad. El viejo testamento insiste una y otra vez que no debía explotarle de forma excesiva y que cuando se les liberaba se les debía dar lo necesario para su supervivencia. Pasado cierto tiempo 7 o 50 años, eso debía hacerse (al menos si era hebreo).

Desde luego no parece que a pesar de esto u otros testimonios del viejo testamento, este sea un código moral muy elevado hoy en día, ni mucho menos da para considerar al Dios hebreo un dios de la libertad (como si lo era Prometeo), era un Dios de la justicia y la obediencia, no de la libertad, también celoso y vengativo, como se describe el mismo. A pesar de esto el viejo testamento sin duda era algo revolucionario para su época.

Es precisamente esa prédica de consideración a los esclavos en el viejo y especialmente en el nuevo testamento lo que hace que pensadores clasistas  como Nietzsche condenaran la religión hebrea y cristiana como religiones de esclavos. Pero de lo que se trataba era de los comienzos de prédica de la  libertad, la libertad que incluye la consideración del otro, tal como la entendemos los modernos. Desde luego Nietzsche rechazaba de forma rádical que eso fuese la auténtica libertad.

Algunos creen que la idea de una religión monoteista, Moisés la habría tomado del emperador egipcio Akenaton. Quien reinó antes del emperador Ramsés II, se cree que fue el emperador que reinaba en tiempos de Moisés, pero su muerte no concuerda con la que narra la Biblia e incluso se aleja por mucho de esta: habría muerto centenario luego de haber disfrutado de una larga vida repleta de obras, aventuras, gloria y placeres. Sin embargo su misterioso predecesor, el emperador Ramses I, del que se sabe mucho menos, en parte porque murió prematuramente y no dejo grandes obras, si podría haber tenido una historia más apropiada para el papel que se le hace representar al obstinado y desgraciado emperador egipcio de la Biblia.

Ramsés II, al igual que sus predecesores, hizó todo lo que pudo por borrar de la historia la memoria de Akenaton. Este al querer imponer una religión monoteísta se habría enfrentado con la poderosa casta que componían casi toda la politeísta e idólatra religión egipcia. El carácter rebelde de este emperador debe haberle resultado bastante atractivo a Moises que buscaba la liberación de su pueblo no solo de la esclavitud mundana impuesta por los egipcios sino también de su religión repleta de ídolos, fetiches,  supersticiones y una odiosa casta sacerdotal, cuyo poder estuvo muy ligada al culto por los ídolos y las supersticiones.