sábado, 4 de mayo de 2013

Cómo deconstruirlo casi todo


El presente artículo es una crítica al pensamiento posmoderno, escrito  por un profesional de las ciencias de computación en 1993, 3 años antes del escándalo Sokal. El original esta en inglés y la traducción es de mi propio cuño, de modo que exijo indulgencia en cuanto a cualquier error que haya podido cometer. Entre las debilidades que en lo personal he visto en el artículo están un referencia despectiva a Godel, el argumento de que gracias al “comercio” las ciencias de computación están más conectadas con la realidad que el mundo de las humanidades  y el considerar anticuados o muy viejos a Freud y Marx, que aunque lo sean, creo que se debería reparar en otras consideraciones. Por ejemplo, pienso que  Chip Morningstar debió haber sido más irónico cuando noto que no había una representación de los economistas de la Conferencia interdisciplinaria sobre Ciberespacio, de la cual parte toda esta reflexión. Como la pseudo ciencia que es hoy en día la economía y como lo era sobre todo en 1993 cuando Morningstar escribió este artículo, en pleno auge del neoliberalismo, tal vez no había mejor lugar para los economistas que dicha conferencia postmoderna. Aunque desgraciadamente en esa ultima suposición si estoy siendo demasiado simplista dado el auge que el postmodernismo ha tenido en tanta gente, que al menos de palabra, dicen ser  de izquierda, ¡eso dicen!. ¡La revista en la que Sokal publico su artículo del escándalo era de izquierda!.

Considero valiosas las reflexiones de Morningstar, sobre todo me motivo traducir y publicar su artículo el hecho de que definitivamente es un hombre que va al grano y es una excelente introducción, clara y concisa a el método de “deconstrucción” de la crítica postmoderna (risas), no conseguí nada mejor a la mano. Es cierto que no estoy suficientemente versado en cuanto al movimiento postmoderno como para dar una valoración más precisa del trabajo de Morningstar, sin embargo si estoy muy pero muy familiarizado con las cosas que dice allí . Tuve profesores de literatura postmodernos y conozco lo que es tener un compañero de clases preocupado por sus notas de literatura y por cómo encajar en esa materia. Su artículo viene finalmente a dar forma y sentido a muchas impresiones, algo que muchos sino todos percibimos en el aire, desde hace tiempo, en cuanto al ambiente cultural de nuestra época.

“The constraints of the physical world and the actual needs and wants of the actual population have provided a grounding that is difficult to dodge”  (en español: “Las limitaciones del mundo físico, las necesidades reales y los deseos de la población humana tienen que proveer una conexión a tierra que es  difícil de evadir”)

Ese uno de los pensamiento de Morningstar que considero fundamentales, sobre todo en estos tiempo de crisis y de depredación planetaria, sorprende que quien lo diga  trabaje en el área de la realidad virtual, pero se advierte cuando el autor también dice esto:

“I think that the task of outreach is left to those of us who retain some connection, however tenuous, to what we laughingly call reality” (en español:  “Creo que la tarea de divulgación se esta dejando aquellos de nosotros que retienen alguna conexión, por tenue que sea, con  lo que riendo llamamos realidad”)

¡Con lo que “riendo llamamos realidad”!, desgraciadamente la tarea de superación tal vez la imponga la misma realidad y requiera de mucha más seriedad y menos sentido del humor.

Kuznacti

Cómo deconstruirlo casi todo


por  Chip Morningstar
Junio de 1993

"A los académicos se les paga por ser inteligentes, no por tener razón"
-- Donald Norman

Esta es la historia de un explorador profesional de la computación  en el mundo de la crítica de la literatura postmoderna. Soy un ingeniero de software, no un estudiante ni un académico ni una persona con alguna formación en humanidades. Consecuentemente, he enfocado todo el tema con una estructura algo diferente de la forma que tal vez la gente en ese campo acostumbrada.  Siendo un vulgar ingeniero voy a romper un montón de reglas con las  que la gente de las humanidades suelen  jugar, dado que nadie espera que un ingeniero sea letrado.  De cualquier forma, aquí esta mi historia.

Comenzó cuando mi colega  Randy Farmer y yo presentamos un artículo en la Segunda Conferencia  Internacional  sobre Ciberespacio , en Santa Cruz, California en Abril de 1991. Como la primera conferencia, en la que también presentamos un artículo, era una reunión agresivamente interdisciplinaria, de campos tan elaborados como diversos: ciencias de la computación, critica literaria, ingeniería, historia, filosofía, antropología, psicología y política. Aunque el único campó importante que parecía carecer de una fuerte representación era el económico  (una importante hueco pero para el que no tenemos espacio para introducir allí). Fue a su vez estimulante, irritante, fascinante y exasperante, una montaña rusa intelectual impresionante a diferencia de cualquier otra cosa que he encontrado recientemente en mi vida profesional.

Mi último roce serio con las humanidades, en un contexto académico, había sido en la universidad, diez años antes. La humanidades parecen haber experimentado una cantidad considerable de evolución (o quizás con mayor precisión, una deriva genética) desde entonces.

Randy y yo habíamos planificado hablar en el segundo día de la conferencia. Eso era afortunado porque nos daba a nosotros la posibilidad de recalibrar nuestra presentación  sobre la base de los procedimientos de la primera jornada, en la que descubrimos que nos habíamos equivocado gravemente con  la audiencia al asumir  que sería como la de la primera conferencia. Pasé la mayor parte de ese primer día tomando notas furiosamente . La gente  decía las cosas más singulares  usando el lenguaje más extraordinario, me pareció que tenía que ponerlo por escrito porque las palabras desaparecerían de mi cerebro, en cuestión de segundos, si no lo hacia. ¿Estás familiarizado con la experiencia de tener que memorizar  tus sueños mientras se esfuman a los pocos minutos de despertar? Eso fue como eso y creo que por la misma razón. Los sueños tienen una lógica y estructura que les es propia, apartadas en inmemorables piezas que no tienen sentido cuando se someten al escrutinio de la mente consciente.  Así paso con muchos de los académicos que hablaron. Las cosas que ellos decían eran en su mayor parte incomprehensibles. Se hablo mucho  sobre la deconstrucción, las implicaciones y argumentos sobre si el ciberespacio era o no “narrativo”. Había muchas citas de Baudrillard, Derrida, Lacan, Lyotard, Saussure, cada una de cuyas palabras eran impenetrables. Nunca antes tuve la experiencia de estar siendo totalmente desconcertado por pensamientos que otras personas estuviesen diciendo.  Había asistido a charlas sobre física cuántica, teoría de grupos, cardiología, derecho contractual, todos campos sobre los que no conocía nada y todos los cuales tienen su propio especializado argot y convenciones de notación. Ninguna de esas charlas eran tan opacas como cualquier cosa que estos académicos decían. Pero capturé en mi cuaderno una asombrosa colección de frases y un sentido del tono general del evento.

Nos retiramos de nuevo a Palo Alto esa noche para una rápida reescritura [1]. La primera orden del día fue para eliminar varios pequeños trozos de fraseología que ahora nos dábamos de cuenta que era probable que se percibiera como Políticamente Incorrecto. Eso sí, la tesis fundamental de nuestra presentación era Políticamente Incorrecta, pero nosotros queríamos que la gente se molestara por su contenido y no por la forma en como era presentada. Entonces nos pusimos a intentar añadir algo que fuese una respuesta adecuada a la charla de la critica literaria posmoderna que nos había desbordado ese día. Como no teníamos ni idea de  nada de lo que esta significaba (o incluso si realmente significaba algo), simplemente corte y pegue de mis notas. Al día siguiente me puse de pie en frente de la habitación y abrí nuestra presentación con lo siguiente:

"El paradigma esencial del ciberespacio es crear parcialmente identidades situadas fuera de la  real o potencial  realidad social en términos de las formas canónicas de contacto humano, renormalizando así la fenomenología del espacio narrativo y requiriendo la naturalización de la estrategia cognitiva intersubjetiva, y resolver con ello las dialécticas de los pensamientos metafóricos, cada problemática a la otra, redefiniendo y cosificando colectivamente el paradigma de la parábola del modelo de la metáfora".


Este montón de palabras sin sentido fue construido enteramente de cosas que la gente había dicho realmente el día anterior, a excepción de las últimas diez o menos palabras, que son un pastiche de la "jarra con el dragón" de Danny Kaye a su vez extraída  del “Bufón de la Corte” (The Court Jester) [2] , aporte de nuestro colaborador Gayle Pergamit, que tomó gran alegría en toda la empresa. Observar la reacción del público fue instructivo. En un primer momento, varias personas comenzaron asintiendo con la cabeza con gestos de comprensión profunda, aunque se pudo ver que sus células cerebrales se empezaban a tensar un poco. Luego, algunos de los técnicos en la parte de atrás de la sala comenzaron  a reír. Cuando terminé, no me puede conseguir hasta  la última línea de la sala con un rostro serio, toda la habitación estaba en el piso de la risa, para entonces aún el profesor Inglés más obtuso había captado la broma. Desactivamos la basura de critica literaria postmodernista y fuimos  con nuestra real presentación.

Contrariamente al informe que figura en la columna "Hype List" (lista de bombo) de la edición # 1 de la revista Wired  (("Po-Mo Gets Tek-No", página 87), no callamos a los posmodernistas. Nos burlamos de ellos.

Después, sin embargo, me quedé con la sensación de tener que tratar de entender realmente lo que estas personas estaban diciendo. Me figure que alguno de los tres casos debería aplicar. Podía ser que hubiese verdaderamente allí algún contenido de valor, una vez que se aprendiera la jerga. Si esto era el caso, entonces quería conocer que era. Por otra parte, quizás había realmente contenido allí pero era fingido o falso (lo hipótesis con la que trabajé), en cuyo caso quería ser capaz de responder de manera creíble. En tercer lugar, tal vez no había ningún contenido allí, después de todo, en ese caso yo quería ser capaz de escribir a estos payasos sin tener que sentirme culpable de no haberles dado la debida consideración.

El tema que no deje de oír  una y otra vez en la conferencia fue la deconstrucción. Pensé que había que empezar por ahí. Le pregunté a mi amigo Michael Benedikt una referencia a algunas fuentes. Yo había llegado a conocer a Michael cuando organizó la Primera Conferencia Internacional sobre el Ciberespacio. Lo conocía por ser una persona con un píe en el campo de la critica literaria pero también como una persona de una clara integridad intelectual, no era un tonto. El me sugirió un libro llamando “On Deconstruction” (Sobre la deconstrucción) de Jonathan Culler. Tengo el libro y lo leí. Encontré que podía trabajar a mi manera a través de él, aunque  termino como el libro más notable en mi biblioteca por el tiempo que me tomo. El libro de Culler me llevo a otras cosas que también leí. Comencé subscribiendome a alt.postmodern. Ahora realmente lo encuentro interesante muchas veces. No puedo reclamar que soy un experto, pero siento que he alcanzado un nivel de un  aficionado competente. Pienso que puedo explicarlo. No hay nada que temer.

Nosotros los ingenieros somos frecuentemente acusados de hablar en un lenguaje alienante, de envolver lo que hacemos en la jerga y la oscuridad con el fin de preservar el sacerdocio tecnológico. Hay, creo, un pedacito de verdad en esta acusación. Esto se contrarresta, frecuentemente, con argumentos sobre como lo que hacemos es realmente técnico y requiere de un lenguaje preciso con el fin de describirlo claramente.  Hay, creo, un poco de verdad en esto también, aunque es difícil de utilizar estos argumentos para defender el uso del término "grep" [3] para describir el proceso de búsqueda en una mochila de un objeto perdido, como un amigo  mío a veces lo hace. Sin embargo, creo que es de naturaleza humana en los miembros de cualquier grupo usar las ideas que ellos tienen en común como metáforas para cada cosa en la vida, así que estoy dispuesto a perdonarlo.

Sin embargo el factor que ninguno de los lados del debate parece tomar en cuenta es este: la gente técnica como  yo trabaja en un entorno comercial. Cada día y tengo que explicar qué hago a personas que se diferencia de mi  --- gente de maketing, redactores técnicos, mi jefe, mis inversores, mis clientes – ninguno de los cuales pertenece a mi profesión o comparte mi formación técnica o conocimiento. Como consecuencia,  estoy constantemente forzado a describir qué hago en términos que otra gente pueda al menos comenzar a comprender. El éxito en mi trabajo depende en un alto grado del éxito en la comunicación. Y al menos, para seguir siendo empleado tengo que convencer a alguien más que lo que estoy haciendo es valioso y digno de pagar.

Esta situación contrasta con la de la academia. Los profesores de Literatura, Historia o Estudios Culturales, en su vida profesional, se encuentran  a si mismos comunicándose principalmente  con otros profesores de Literatura o Historia o Estudios Culturales. Desde luego también se comunican con los estudiantes pero los estudiantes no cuentan realmente. Los estudiantes de postgrado están estudiando para ser  profesores y así son parte de ellos. Los estudiantes no graduados  rara vez tienen la oportunidad de oxigenar el sistema, especialmente en las así llamadas “mejores escuelas” (una vez hablé con un profesor de Harvard, quien me dijo que es muy fácil conseguir un título universitario de Harvard  sin coincidir ni una sola vez con un miembro titular de la facultad dentro de un salón de clases, no sé si esto es realmente cierto, pero es un comentario a considerar independientemente de la calumnia). Ellos publican en revistas revisadas por pares, que no son sólo editadas por sus pares, sino publicadas para leer sobre todo por sus compañeros (si se leen en absoluto). Las decisiones sobre la promoción profesional, el cargo, etc, son hechas por las comisiones de sus compañeros. Ellos son supervisados ​​por los decanos y demás autoridades académicas quienes solían ser profesores de Literatura o Historia o Estudios Culturales. Rara vez tienen ninguna razón para hablar con nadie más que con ellos mismos - de vez en cuando un profesor de Literatura colaborará con el profesor de Historia, pero en los círculos académicos este tipo de trabajo interdisciplinario todavía se considera suficientemente osado y atrevido como para ser noticioso.

Lo que tenemos es un poco como los pájaros en las islas Galápagos - una población aislada con  presiones exclusivamente selectivas que resultan en la divergencia evolutiva de la población continental. No hay ninguna razón por la  que deba ser capaz de entender lo que estos profesores están diciendo, ya que, desde hace varias generaciones, la comprensibilidad a los extranjeros no ha sido uno de los criterios de selección a los que han sido sometidos. Lo que es más, no es particularmente importante que incluso sean terriblemente comprensibles entre sí, ya que la calidad del trabajo académico, especialmente en las humanidades, se juzgará principalmente sobre la base de la política y la astucia. De hecho, una de las creencias que parece ser característica de la mentalidad postmoderna es la idea de que la política y la astucia son la base de todos los juicios acerca de la calidad o de la verdad, sin importar el tema o quién está haciendo el juicio. Un trabajo no necesita ser correcto, claro, original o conectado a alguna cosa fuera del grupo. De hecho a mi me parece que la gran mayoría de crítica literaria que se publica tiene otros trabajos de critica literaria como su tema principal, con la referencia ocasional a los trabajos de quienes no son sus pares de la literatura en desarrollo, para dar sabor de vez en cuando.

Por lo tanto, no es sorprendente que se necesite un poco de trabajo de detective para descifrar lo que está pasando. Pero he estado en el caso desde hace un tiempo y creo que he identificado a la mayoría de los presuntos culpables.  Espero que pueda ahorrar a mis propios compañeros los inconvenientes y pérdida de tiempo de realmente hacer el trabajo sucio ellos mismos (aunque si usted tiene una inclinación en ese sentido le recomiendo como un ejercicio mental el departamento de depuración de código C [4]).

La empresa básica de la crítica literaria contemporánea en realidad es bastante simple. Se basa en la observación de que con un inteligente  juego de manos y verborrea  hábil, puede interpretar cualquier pieza de la escritura como una declaración acerca de nada en absoluto. El vasto movimiento  que circula bajo la etiqueta “postmodernismo”  generaliza el principio de la escritura a todas las formas de la actividad humana, aunque hay que tener cuidado con la aplicación de esta etiqueta, ya que una táctica posmodernista estándar para eludir la crítica es tratar de provocar confusión metafísica al cuestionar la idea misma de etiquetas y categorías.  "Deconstruction" se basa en una especialización del principio, en que una obra es interpretada como una declaración sobre sí misma, con una versión literaria del mismo truco barato que Kurt Gödel utilizo para tratar de asustar a los matemáticos en los años treinta [5].

La deconstrucción, en particular, es un proceso bastante formulista que apenas merece la conmoción que ha generado. Sin embargo, como los escritorzuelos o productores de televisión, los académicos usarán la fórmula si hace el trabajo y no mantiene algún estándar alto (aunque tal vez Derrida, en primer lugar, legítimamente puede reclamar algún crédito por la originalidad en la invención de la fórmula). Sólo para aclarar el misterio, aquí está la fórmula, paso a paso:

Paso 1 – Selecciones un trabajo a ser deconstruido. Esto es llamado un “texto” y es generalmente una pieza de texto, aunque no necesita serlo. Es muy común dentro de la corriente principal de la crítica literaria tomar alguna cosa que no es un texto y llamarla un texto. De hecho, esto puede ser una cosa muy útil, dado que deja a la crítica la amplia discreción de definir que significa “leer” y con ello un alto grado de flexibilidad en la interpretación.  Lo que también permite a la crítica literaria extender su alcance más allá de la mera literatura. Sin embargo la elección del texto es actualmente una de las decisiones menos importantes que será necesario hacer, dado que los puntos se otorgan sobre la base del estilo y el ingenio más que  de fondo o substancia, aunque las obras más difíciles son valorados por su mayor potencial para el ejercicio de la inteligencia. Así que usted  va a querer seleccionar su texto con la vista puesta en las oportunidad que le dan de ser inteligente y complejo, más que si en el texto tiene algo importante que decir o hay algo importante que decir sobre el texto. En general, los trabajos oscuros son mejores que los bien conocidos, aunque una alternativa aceptable es elegir un texto de los medios de comunicación populares, como un vídeo de Madonna o  la última novela de Danielle Steele. El texto puede ser de cualquier longitud, desde las obras completas de Louis L'Amour a una sola sentencia. Por ejemplo, vamos a deconstruir la frase, "John F. Kennedy no era un homosexual".

Paso 2 – Decida que dice el texto. Esto puede ser cualquier cosa que usted quiera, aunque desde luego en el caso de un texto que realmente consiste de texto es fácil si eliges algo de lo que realmente esta diciendo. Esto es llamado “leer”. Leeremos nuestra frase ejemplo como que esta diciendo que John F. Kennedy no era un homosexual.

Paso 3 – Identificar dentro de la lectura una distinción de algún tipo. Esto puede ser alguna cosa que es descrita o referenciada directamente por el texto o que puede ser inferida del presunto contexto cultural de un hipotético lector. Es una convención de genero elegir alguna dualidad, tal como hombre/mujer, bien/mal, tierra/cielo, chocolate/vainilla, etc. En el caso de nuestro ejemplo, la dualidad obvia a elegir es homosexual/heterosexual, aunque una persona realmente inteligente podría ser capaz de encontrar alguna otra cosa.

Paso 4 – Convierta su distinción elegida en una "oposición jerárquica", afirmando que el texto afirma o supone una primacía en particular, la superioridad, el privilegio o la importancia de un lado u otro de la distinción. Ya que es más o menos arbitraria,  no tiene que dar una justificación para esta afirmación a menos que usted lo desee. Los programadores y científicos informáticos pueden encontrar el concepto de una jerarquía que consta de sólo dos elementos como un poco extraña, pero esto parece ser una tradición establecida en la crítica literaria. Siguiendo con este ejemplo, podemos denunciar la homofobia por parte de la sociedad en que esta frase fue pronunciada y para ello afirmar que presume la superioridad de la heterosexualidad sobre la homosexualidad.

Paso 5 – Derivar otra lectura del texto, una en la que se interpreta como referenciandose a sí misma. En particular, encontrar una manera de leerlo como una declaración que contradiga o ponga en peligro la lectura original o el orden de la oposición jerárquica (que viene a ser lo mismo). Esta es realmente la parte más difícil y es la clave de todo el ejercicio. Tirar de esto exitosamente puede requerir de una variedad de técnicas, aunque se puede obtener más puntos de estilo de algunas de las técnicas que con otras. Afortunadamente, hay una amplia gama de herramientas intelectuales a su disposición, que las reglas le permiten utilizar en la crítica literaria a pesar de que serían mal vistas en la ingeniería o las ciencias. Estos incluyen apelar a la autoridad (incluso se puede citar autoridades oscuras de las que nadie ha oído hablar), el razonamiento de la etimología, el razonamiento de los juegos de palabras, y una variedad de otros juegos de palabras. Usted está autorizado a utilizar la palabra "problemático" como un sustantivo. También se le permite fingir que las obras de Freud presentan un modelo correcto de la psicología humana y las obras de Marx presentan un modelo correcto de la sociología y la economía (no es claro para mi si los profesionales en el campo creen realmente en Freud y Marx, o si es sólo una convención de género).

Obtendrás el máximo puntaje de estilo por ser francés. Como la mayoría de nosotros no somos franceses, no calificamos, pero todavía podemos sumar casi tanto al escribir en francés o citando fuentes francesas. Sin embargo, es difícil, incluso para el más intenso y sin principios escritor académico estadounidense en francés, alcanzar  la oblicuidad zen de un crítico literario francés nativo. Menos puntaje se obtiene por un claro y racional argumento que trate su caso directamente, aunque desde luego eso es lo que haré con nuestro ejemplo, siendo un empleado bien remunerado, no tengo que preocuparme por la graduación o por el cargo.  Y, además, estoy realmente intentando comunicarme aquí [6]. Este es un posible argumento para desarrollar nuestro ejemplo:

En general no se afirmaba que John F. Kennedy fuese un homosexual. Dado que no es un problema, ¿por qué alguien decide declarar explícitamente que él no era un homosexual a menos que quisiera hacer de eso una cuestión? Es evidente que el lector se queda con una pregunta, una duda persistente que no había estado previamente allí. Si el texto simplemente hubiese preguntado: "¿Fue John F. Kennedy un homosexual?", El lector sólo tiene que responder: "No" y olvidar el asunto. Si se hubiera declarado simplemente, "John F. Kennedy era un homosexual.", habría dejado al lector pidiendo una mayor justificación o argumento para apoyar la proposición. Enunciado como una declaración negativa, sin embargo, presenta la pregunta en la mente del lector, la explotación de la homofobia de la sociedad para atacar la reputación del presidente caído. Lo que es más, la forma hace que parezca como si hubiera un debate en curso, legitimando aún más el entretenimiento del lector. Así, el texto puede ser leído como cuestionando la afirmación que se está haciendo [7].


Desde luego, ninguna deconstrucción real sera como esta. Únicamente utilice un párrafo y evite la jerga literaria. Todas las palabras se encontraran en un típico diccionario condensado y  usadas en su significado convencional. Escribí enteramente en Inglés y no cite a nadie. En un curso de literatura de Inglés probablemente obtendría un D por esto, pero tengo mi título así que no tengo que preocuparme.

Otro punto importante, por cierto, es que nosotros no decimos que deconstruimos el texto sino que el texto se deconstruye a si mismo. De esta manera se ve menos como estamos haciendo las cosas.

Eso es básicamente todo lo que hay que hacer, aunque hay una enorme variedad de complicación estilística que se añade en la práctica. Esto se debe principalmente al fenómeno de la deriva genética que mencioné anteriormente, dando como resultado el equivalente intelectual de las plumas del pavo real, aunque sospecho que la necesidad de suficiente material para llenar un programa de estudios tiene un papel también.  La mejor manera de aprender, por supuesto, es intentándolo uno mismo. En primer lugar se necesita leer algunas criticas literarias reales para conseguir una sensación del estilo y la jerga. Uno o dos volúmenes es todo lo que se necesita, ya que es casi lo mismo (le aconsejo comenzar con el libro de Culler como lo hice). Aquí están algunas ideas para los textos que podría tratar de deconstruir, una vez que esté listo para intentarlo usted mismo, se clasifican por nivel aproximado de dificultad:

Principiante:

  • Este artículo
  • El Viejo y el Mar de Ernest Hemingway
  • Starship Troopers de Robert Heinlein
  • El Exterminador de James Cameron's
  • Publicación #1 de la revista Wired 
  • Cualquier cosa de Marx

Intermedio:

  • Huckleberry Finn  de Mark Twain
  • El libro del Génesis
  • La noche americana de Francois Truffaut
  • La constitución de los Estados Unidos
  • Elvis Presley cantando  Jailhouse Rock 
  • Cualquier cosa de Foucault
Avanzado:
  • "The Faerie Queene" de Edmund Spenser
  • La Gran Piramide de Giza 
  • La Mona Lisa de Leonardo da Vinci
  • La interfaz de usuario de Macintosh
  • Tony Bennett cantando “I Left My Heart In San Francisco ”
  • Cualquier cosa de Derrida 
Difícil:

  • Finnegans Wake de James Joyce
  • El directorio telefónico de San Jose de California [8]
  • IRS Form 1040 
  • El Manual de Referencia para el programador de la Intel i486DX 
  • El Rio de Mississippi
  • Cualquier cosa de Baudrillard

¿Qué vamos a hacer con todo esto? Como anterior indiqué, mi búsqueda era para saber si había algún contenido en estas cosas y si era o no era fraudulento. Bueno, mi opinión es que sí hay algo de contenido, en gran parte interesante. La cuestión de fraude, sin embargo, es un poco más difícil. Es evidente que las formas utilizadas por los académicos que escriben en esta área va en subida  en la escala de fraude, disparando mi bogometro [9] hasta que se rompe. La calidad del análisis real de varias obras literarias varía enormemente y debe ser juzgado caso por caso, pero encuentro que la mayoría de ellos son muy cuestionables. Enterradas en el fango, sin embargo, son un conjunto de ideas importantes e interesantes: en la lectura de una obra llevan a considerar el contraste entre lo que se dice y lo que no se dice, entre lo explícito y lo que se supone, y como las populares nociones de verdad y valor dependen en un preocupante alto grado de la credulidad y la voluntad del lector para aceptar las propias afirmaciones del texto en cuanto a su validez.

Al mirar en el campo de la critica literaria contemporánea  como un todo también se pueden ver  algunas valiosas señales. Como lo es la aleccionadora advertencia sobre las consecuencias de permitir que una rama de la academia que se le ha confiado el estudio de problemas importantes pase a ser  aislada y endogámica. El pseudo término de "Políticamente Correcto" que yo usaría para describir la forma de pensar del postmodernismo es "epistemológicamente refutable": una incapacidad constitucional para adoptar una forma razonable de decir lo bueno de lo malo. El lenguaje y la idea espacial del mismo se han vuelto tan complicados que se han confundido incluso a sí mismos. Pero la maraña ofrece un refugio seguro para los académicos. Se levanta un muro entre ellos y el resto del mundo. Se les inmuniza contra el tener que enfrentarse a sus propios fallos, ya que cualquier crítica real sólo puede ser absorbida por la ciénaga y se hace indistinguible de toda la demás verborrea. Las herramientas intelectuales que podrían ayudar a podar la maleza son ignoradas o desacreditadas sistemáticamente. Por eso, por ejemplo, la ciencia, la psicología y la economía están representados en el mundo literario por las teorías que fueron abandonados por los científicos, psicólogos y economistas de hace cincuenta o cien años atrás. El campo de la critica literaria  esta sumido en la trivialidad. La deconstrucción es una idea que sería un tema digno de la disertación de algún brillante estudiante de  Ph.D.  pero en vez de esto se ha desarrollado en todo una sub-rama. Ideas que merecerían una buena noche o tarde de sustanciosa  discusión y  debate y tal vez un artículo o dos se convirtieron en el foco de carreras enteras. La ingeniería y las ciencias, en mayor medida, se han salvado este aislamiento y la deriva genética por necesidad del comercio burdo. Las limitaciones del mundo físico, las necesidades reales y los deseos de la población humana tienen que proveer una conexión a tierra que es  difícil de evadir. Sin embargo, en el mundo académico las presiones para el aislamiento son enormes. Es claro para mí que las humanidades no van a salir de la selva por su cuenta. Creo que la tarea de divulgación se esta dejando aquellos de nosotros que retienen alguna conexión, por tenue que sea, con  lo que riendo llamamos realidad. Tenemos que ir a la selva después de ellos y rescatar lo que se pueda. Sólo recuerde aferrarse a su sentido del humor y no deje que le intimiden.

Notas de Kuznacti:


[1] Evidentemente el autor se refiera a la reescritura de su propio artículo .

[2] Una comedia musical del año 1956.

[3] Una herramienta del sistema operativo Unix para hacer búsqueda de patrones.

[4] No estoy seguro de entender del todo el sentido de esta metáfora que al parecer es incluso más extrema que la crítica que hizo del uso de la palabra  “grep” para referirse a la  búsqueda de un objeto en una mochila. Parece que el autor compara la dificultad de investigar sobre las personas que están detrás del origen y evolución del movimiento postmodernista con la dificultad de depurar un código en lenguaje C, una practica de programadores para descubrir los bugs o errores que pueda haber en el código o en el flujo de un programa. En mi opinión supongo la investigación del origen del postmodernismo como menos aburrida y mucho menos mecánica.

[5] Es  grosero referirse de esa forma a Godel. Es  el autor del famoso y fascinante teorema de incompletitud, que es muy probablemente el “truco barato” al que se refiere el autor del artículo, un verdadero hito de las matemáticas, que se en Cantor y precursor el famoso teorema de parada de Turing. La  demostración del teorema de Godel es más bien bastante compleja, pero utiliza más o menos el mismo  “truco barato” que utilizo Cantor para demostrar la innumerabilidad de los números reales (truco al que le debemos los conjuntos transfinitos) y en un razonamiento semejante al de paradoja de Russell o la paradoja del mentiroso. El teorema de Godel marca un límite a las pretensiones de los defensores de la IA fuerte y explica, sólo en parte, no totalmente por qué están difícil crear un programa que no tenga ningún bug  informático (por eso el teorema de parada de Turing, por eso los virus informáticos) o por qué en definitiva todavía nuestras computadoras siguen siendo tan estúpidas. Es uno de los autores de quien más han abusado los postmodernos, de manera que no es tan raro su mención en este artículo. Godel intento ser mas truculento con su demostración de la existencia de Dios, pero esa es otra historia.

[6] A diferencia de muchos escritos postmodernos que no buscan decir nada.

[7] Como diciendo ¿era Kennedy un homosexual?, he aquí la inversión de la lectura. 

[8] Supongo que también cualquier guía telefónica

[9] "bogometer" en ingles. En realidad la palabra no tiene una traducción al español y bogometro es por supuesto una palabra que no existe, pero  en el contexto es algo así como el análogo de un detector  de mentiras, solo que en lugar de detectar mentiras detecta el grado de fraude o sin sentido que hay en un discurso. Lo que denominamos en criollo como "hablar paja".