jueves, 28 de febrero de 2013

El Tarot




¿De cuantas formas es posible abordar un tema como el Tarot? Si se trata de unas láminas sobre las que podemos asignarles de buenas a primeras cualquier significado que se nos ocurra, no deja de ser simplemente un Test o Prueba de Apercepción Temática (TAT o PAT), se supone en ese caso que no haríamos sino proyectar en ellas nuestros complejos inconscientes. La idea ha sido mencionada varias veces, entre ellas en este artículo, algunos creyendo que en provecho del Tarot. Si el Tarot es un TAT lo más apropiado seria que hubiese un intermediario o terapeuta, este es el psicólogo o psiquiatra, cuyo función es un poco análoga a la del sacerdote en la confesión católica.

Pero de la forma en como el Tarot se usa en la adivinación no siempre esto sugiere un método como el del TAT, muchas veces no se deja que el sujeto proyecte nada sobre las láminas, sino que todo queda al juicio del adivino, incluso del azar. Algunos creen que en este ultimo caso actuaría el principio de sincronicidad de C.G. Jung, es decir que los contenidos de la psiquis coincidiría con lo apreciado en las cartas: no es tan fácil de comprobar, si pienso en el 5 eso no hace en el dado obtenga 5, sin embargo en este caso estaríamos hablando del contenido de la psique inconsciente, caso en el cual no se podría apreciar la coincidencia de forma inmediata. Juzgándolo solo como azar, es como si fuese el adivino  quien proyectara sus complejos sobre nosotros. ¿Para qué entonces recurrir al Tarot? Si es para saber nuestro futuro es ciertamente una banalidad.

Imágenes TAT de figuras abstractas

Imágenes TAT de figuras temáticas

En un principio es un anacronismo considerar al Tarot como una especie de PAT, dada su tremenda antigüedad, que antecede incluso en mucho, a la propia concepción de la psiquiatría . Algunos, como Jung, dicen que las láminas son un medio de apropiarse de un contenido psíquico, cuya acceso se hace difícil por si solo. Por otra parte existen tradiciones, escuelas, supuestos iniciados que suelen darle  correspondencias  astrológicas, cabalísticas, mitológicas e incluso alquímicas. Tradición que al mismo tiempo corre pareja a la de otras tendencias que intentan reasignarle nuevos significados o reinterpretar las láminas a luz de los nuevos tiempos, es decir de los nuevos descubrimientos y conocimientos del hombre.



Cada lámina del Tarot, en las diferentes versiones que existen de este, es una amalgama, un complejo de muchas cosas. Cada lámina se presenta demasiado elaborada, terminada, independiente, no tenemos la posibilidad de entrever la génesis de las mismas, ni tampoco es clara la relación entre ellas.  No se representa un solo símbolo en cada lámina sino muchos símbolos por lámina, cada uno representando a su vez muchas cosas.  No parece tampoco clara la posibilidad de descomponer cada lámina en símbolos más simples.  Es  por eso que en principio parecen tan arbitrarias.


No sucede eso por ejemplo con el I-Ching, que parte de símbolos muy simples, para luego construir otros que son más complejos, va de los trazos a los trigramas y de los trigramas a los hexagramas.  Parece  más sintético y buen tema para otra entrada.

 

 El Origen del Tarot

Si hay una lámina que parece delatar del origen del Tarot, independientemente de las diferentes versiones que hay sobre ello, es precisamente la primera lámina. Mathers escogió para esta el significado del Mago, es decir, lo que el pretendía ser (¿proyección?). Sin embargo con anterioridad a dicha lámina se le había asignado el significado de bufón o trovador. Siendo el bufón ¿no era precisamente esta la forma de identificar el ambiente de circo del que podría o debería haber surgido una idea como la del Tarot? ¿no tiene precisamente el bufón quien tiene el derecho de considerarse el estamento, en este caso, por ser precisamente a quien le esta permitido decirlo todo? [1], ¿no esta incluso en ese sentido por encima del Rey, representado por el Emperador en la 4ta lámina? , ¿si representa el trovador, no es el quién canta las historias de todos, el rey, el papa (lámina V), los enamorados (lámina VI), la luna (lámina XVIII), etc ?, ¿no son en ese caso las láminas las ficciones poéticas? ¿No, nos esta diciendo diciendo esta lámina "He aquí el hombre" (Ecce Homo)? Sin duda, independientemente del origen del Tarot, sus láminas representan y son en primer lugar ficciones poéticas.

 

El Tarot, las ideas absolutas y el álgebra



Eliphas Levi llego a considerar a cada lámina del Tarot una "idea absoluta", pero eso no parece ser algo más que otra de sus muchas extravagancias. En efecto, si se tomara la expresión de "idea absoluta", en el sentido platónico [2], estaría bien lejos el Tarot de poder encarnarla. La idea en sí no podría estar representada ni por la figura, ni por la forma, por ser la idea precisamente lo contrario de la forma. Mucho menos cuando el Tarot en cada lámina no emplea ni una figura, ni una forma, sino multitud de imágenes y encima bastante complejas.  A lo que más se parece una "idea absoluta", en el sentido platónico, es a un axioma o a un término primitivo de las matemáticas (el punto, la línea, el plano, etc). Si se toma esa expresión de "idea absoluta" en ese sentido, como si fuese un axioma, tampoco llegamos a concebirla de la forma en como lo hacía Levi y como lo siguen asumiendo muchos cabalistas. Estos asignan números a las láminas del Tarot y dicen que las ideas pueden sumarse de la misma forma que los números. Pero esto, dada nuestra asunción, es absurdo. No se puede por ejemplo sumar dos axiomas para obtener otro axioma, los axiomas formas un cuerpo, pero son en si mismos independientes unos de otros, ningún axioma deriva de cualquier otro axioma o grupo de axiomas. Estos son  estáticos, de manera que tampoco es aplicable aquello de la "evolución de las ideas absolutas" [3] [5], otra de las muchas extravagancias de Levi. Llegamos entonces a que aún asignando alguna forma de numeración a los axiomas, efectivamente no tendría, ningún sentido intentar establecer algún tipo de operación entre ellas a la manera en como se hace con los números. Pareciera que lo ideal fuese no establecer ninguna numeración en los axiomas, una numeración basada por ejemplo en alguna forma de prioridad o importancia. Se podría intentar sentar en este caso (¡no se cómo!), el principio del mítico libro de Dzyan: "Todo es un número que procede de lo que no tiene número". ¿Podrían los axiomas representar aquello que no tiene número? .  ¿Podría darse la posibilidad de plantear las ideas como teoremas en cuyo caso no serían entonces "ideas absolutas"?, además la posibilidad de elaborar una cabala así sería muy restrictiva y limitada para la exuberante imaginación de los cabalistas u ocultistas de una u otra rama.


Por otra parte, tradicionalmente a cada lámina del Tarot se le suele otorgar un carácter polisémico. Esto lo hace incluso el mismo Levi, a pesar del adjetivo de "ideas absolutas". Los múltiples significados de cada lámina es precisamente lo que permite la amplia cantidad de posibilidades de la adivinación. Esto también ocurre en el I-Ching, a cada uno de los 8 trigramas se le asigna una correspondencia con lo que se considera algunas de las potencias más altas de la naturaleza: el cielo (lo más alto), la tierra (lo más amplio), la montaña (lo más estable), el rayo (lo más rápido), etc. Pero luego en un comentario aparte, se dice que el cielo puede ser también un caballo o el viento (lo suave) representar la madera (porque también es suave, al menos cuando se pule), etc. El caso es que si cada lámina tiene un significado polisémico, al unir dos láminas no se están uniendo simplemente dos ideas o dos conjuntos de ideas, sino multiplicando 2 conjuntos de ideas (un producto cartesiano). Ahora dejando de lado la nueva dificultad de cómo interpretar esas nuevas combinaciones es evidente que la variedad interpretativa puede y va a ser enorme. Pero no sólo eso, sino que la combinación de ideas obtenidas, sea a través de una suma o una multiplicación, puede que en muchas o en todas sus combinaciones no tenga ningún sentido. Elaborar un método para articular las ideas de esa forma nunca parecerá algo natural, sino artificial y arbitrario. En este caso los cabalistas tienen incluso otros métodos para allanar dicha dificultad o al menos para sorprender o hacer volar la imaginación de unos cuantos, por ejemplo, cuando los números resultan muy grandes los reducen a otros más pequeños, por métodos que en principio parecen arbitrarios, como el misteriosamente llamado "suma teológica" que consiste en sumar los dígitos de un número para obtener otro mucho más pequeño. En resumidas cuentas la supuesta álgebra cabalística o del Tarot no seria sino mera superchería numerológica y toda la racionalización que Levi pregona del mismo solamente una farsa, una impostura. Levi hasta lo asumía con muy buena consciencia.


Tratar de seguir una línea coherente  de repente se vuelve tan exasperante, que uno se da de cuenta que esta de hecho esta tratando infructuosamente de hacer matemática y que el Tarot ha perdido toda su poesía y encanto, en medio de todas estas dificultades, aquí el que estudio el Tarot buscando huir del vacío de las ciencias exactas, dio una vuelta en redondo. Al cruzar la línea matemática uno ha ciertamente entrado en el campo de las matemáticas y esta intentando resolver de forma ingenua y con buena fe, algo así como lo que seria un problema de IA.  Un problema de IA que ha sido abordado:  se han hecho programas para interpretar el Tarot,  este artículo expone un estudio sobre cómo construir historias en base al mismo, aunque no muestra todo el modelo que utilizaron, de momento no he conseguido nada mejor . ¿No es poco serio mezclar el Tarot con la IA? Si y no. El Tarot comparte algo muy especial con las ciencias cognitivas y la IA, los 3 presentan un grave problema: son conceptual y metodológicamente confusos.  Pero también digo que no, porque creo que el Tarot aun lo es mucho más que las otras dos.

No es impresionante que se hayan hecho programas para leer el Tarot [6]. No tanto como el programa SCIgens  [4] que genera imposturas seudocientíficas, inspirándose en el artículo del escándalo Sokal o el programa que se utiliza como ayuda para escribir novelas. Hasta ahora creo  que ese es parte del contexto en el que se debería  entender el trabajo de la la hermetista Inna Semetsky, me refiero a  su teoría del Tarot como un sistema auto-organizado. Esto es lo que dice el Abstract de su artículo al personalmente traducirlo al español (advierto que estoy lejos de dominar el inglés, así que me perdonaran los errores):

"Desde un punto de vista semiótico, el Tarot ha sido descrito como un mero artefacto compuesto de cartas gráficas cuyo significado tiene un sentido simbólico. Este documento reconceptualiza la estructura-proceso del Tarot colocándolo en un triple marco que  une semiótica con sistemas teóricos y perspectivas cibernéticas. La lógica triádica de Charles Sanders Peirce embebida en la acción de los signos o la semiosis en la mente y la naturaleza, sirve como punto de partida. Al abordar el Tarot desde la posición de la teoría general de sistemas es posible describir la dinámica de Tarot por medio de un grupo de indiciales conexiones a sus significados. Esta última, aunque funciona en un sentido simbólico como un campo arquetípico del inconsciente colectivo de Jung, es sin embargo capaz de producir efectos reales en el plano de las emociones humanas, cogniciones y comportamientos habituales. La interpretación de los símbolos como una categoría Peirceana de terceridad crea, en virtud de la mediación, un circuito de retroalimentación, es decir, genera condiciones de posibilidad para su auto-organización. Lo previamente inconsciente, que es hasta ahora fuera de la conciencia, el contenido de la mente de uno se transforma en saber humano. El proceso de lectura e interpretación contribuye, en un sentido pragmático, a la creación de significados de las representaciones mentales, lo antes inferido del simbolismo del Tarot incrustado en las imágenes. Así es como el Tarot, como un sistema auto-organizado tiene el potencial de proporcionar acceso epistémico a la Realidad Peirceana virtual, afirmando, en cierto modo, algunos debates contemporáneos de la ciencia cognitiva".


El artículo es pago y no he tenido los medios para acceder a el. Por lo que he logrado entender, en esta compleja descripción, muy resumida, como todo Abstract (sumario), al parecer las fronteras del sistema estarían entre el limbo del inconsciente colectivo de Jung y la realidad. Se sobre entiende que la persona que interpreta las cartas es parte del sistema (se trascendería el viejo problema sujeto-objeto), gracias a ella se forma el circuito de retroalimentación, al agregar nuevos significados a las cartas. Lo que  entra al sistema, parece que serían también esos nuevos significados, mientras que lo que sale del mismo,  seria lo que Semetsky llama el "saber humano" . En fin, es demasiado complicado el resumen como para atreverse a especular algo más sobre cuál sería la interpretación o el desarrollo del artículo. Aun accediendo al contenido del mismo cabe esperar que encuentre muchos términos desconocidos, como la Realidad Peircenana virtual, otra especie de limbo, pero confío en que no debería ser tan inaccesible, después de todo estoy bastante familiarizado con la teoría de sistemas, de allí gran parte del interés que tengo en leerlo. Seguramente seguiré investigando más sobre el tema.


  1. Etteilla lo habría entendido tan bien que quiso hacer de todo el Tarot una sátira de la vida humana. De Etteilla también se dice que llegó a tratar el Tarot como un entretenimiento algebraico, pero bajo ese argumento no cabe sino suponer numerología de la más baja estofa. Levi llegó a apreciar el trabajo del Tarot de Etteilla, pero también dice que este habría sido desviado de sus investigaciones por una tramoya de supuestos iniciados guardianes de la ciencia secreta. Aprovecho la ocasión para decir que la “Historia la Magia”, el título de uno de sus libros, para Levi quiere decir y se reduce en gran parte, a la historia de las conspiraciones mágicas.
  1. El mundo platónico de las ideas, tal como Platón lo concebía, en principio no parece difícil de refutar. Si por ejemplo admitimos, como decía Platón que la idea en si de la igualdad tenía que ser una reminiscencia de un ente de otro mundo (como dice en su dialogo del Fedón), porque evidentemente no la habríamos adquirido a través de los sentidos y por tanto a partir de la experiencia, si con cada propiedad o término indefinible, primitivo, que discernamos decimos lo mismo, habría también que hacer lo mismo con las propiedades de ese otro mundo, deducir que existe otro mundo del que son unas reminiscencia esas propiedades y lo mismo para las propiedades de ese otro mundo,  hasta el infinito o hasta llegar a un mundo sin propiedades, a un mundo vacío o ininteligible, es decir a las cosas sobre las que no se puede hablar, sobre las que es inútil hablar. De hecho la igualdad es lo que en lógica se conoce como principio de identidad, es decir se trata de una propiedad mínima del intelecto, imprescindible,  sin ella no se podrían  discernir propiedades, el mundo seria en esencia irracional, por tanto no podría formar parte, ser un objeto de un otro mundo en particular, sino de todos los mundos imaginables.
  1. Dicha expresión llega a utilizarla en su libro de la "La Clave de los Misterios".
  2. Este documento indica como dectectar articulos cientificos falsos generados por este programa. 
  3. Recientemente me he encontrado con otro punto de vista en cuanto a la concepción del mundo de las ideas platónico: "Lutoslawski sostenía en el siglo XIX, que desde el Sofista, "el ser verdadero ya no son las Ideas, sino las almas, incluidas las almas humanas, y que los objetos del conocimiento ya no son las Ideas inmutables o impasibles", sino "nuestras propias nociones que sufren cambios bajo la incluencia de nuestra actividad intelectual"  " (Bravo, Francisco. "Teoria Platónica de la definición", pag. 140.  Fondo Editorial de Humanidades y Educación. Universidad Central de Venezuela. 2da Edición. Caracas, 2002). No sé si tomar esto como una oscilación en cuanto al interés que tenía Platón por el mundo de las ideas, como un abandono de la teoría de las ideas o como un cambio en las concepción de dichas ideas. Tampoco he leído a Lutoslawski y a penas estoy por leer el Sofista de Platón, así que esto tal vez lo considere en otra entrada sobre el Tarot.
  4. Nota del 5/04/2013 : el antecedente más viejo que he encontrado de un juego que lee las cartas del Tarot seria el de Taboo: el sexto sentido desarrollado por la compañía Nintendo en 1989. Fue un fracaso en ventas, pero es muy probable que se pueda conseguir el código en la web.  

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