sábado, 19 de marzo de 2011

Porque no creo en el Nietzsche Político (haciendo referencia al artículo de "Nietzsche y el Estado")

No dejo de admirar el tremendo esfuerzo que ha hecho Nicos González Varela en su texto de Nietzsche y el Estado (el mismo de la "Mosca Cojonera") por demostrar que Nietzsche era un filosofo "políticamente radical" o "totus politicus".

Es cierto que Nietzsche escribió uno que otra cosa en contra del anarquismo, que en algunos casos fue pro-aristócrata, anti-socialista, racista ... ahora todas esas incursiones en la política fueron ocasionales, "intempestivas", pasajeras y no veo cómo puedan sostener la tesis de una intención predominantemente política.

Pero para dejar en claro lo que pienso que era la actitud de Nietzsche en cuanto a su propio público, su público académico, docto o no tan docto, nada más apropiado que ilustrarlo con estos dos aforismos de su propia autoría:

"Para mí eran escalones, subí por encima de ellos, - para esto tuve que pasar sobre ellos. Pero opinaban que yo quería ponerme a descansar sobre ellos...." (Crepúsculo de los Idolos)

Un aforismo algo similar a este se puede ver también en la Gaya Ciencia:


"¡Mirad! ¡Mirad! El huye de los hombres, pero éstos le siguen porque corre delante de ellos. ¡Hasta tal punto se sienten rebaño!" (Gaya Ciencia, Aforismo 195)


Ahora para entender lo que consideraba Nietzsche ese huir y distanciarse, observemos lo que decía precisamente apropósito de la política:

"Ese es un conocedor de los hombres: ¿para qué estudia propiamente a los hombres? Quiere obtener sobre ellos ventajas pequeñas, o también grandes, - ¡es un politikus! .... Aquel de allá es también un conocedor de hombres: y vosotros decís que él no quiere nada para sí mismo, que es un gran "impersonal". ¡Mirad con mayor cuidado! Acaso él quiera incluso una ventaja peor: sentirse superior a los hombres, tener derecho a mirarlos desde arriba, no seguir confundiéndose con ellos. Ese "impersonal" es un despreciador de hombres; y aquel primero es la species más humana, diga lo que diga la apariencia. Al menos se equipara a ellos, se sitúa dentro de ellos...." (El Crepúsculo de los Ídolos)

Ahí esta pues la gran pretensión de Nietzsche. ¿No hecha eso por tierra la idea de un Nietzsche con una intención predominantemente política? ¿No muestra  cómo las quejas, en cuanto a lo mal comprendido que era, apuntaban en esa dirección?

Veo sin embargo inevitable que se sostenga que Nietzsche era político a pesar de el mismo (como se vio en la cita, es parte de la ambivalencia de ser un "conocedor de los hombres") o que alguien pretenda extraer tales y cuáles consecuencias políticas de su pensamiento. Pero eso es expoliarlo, cosa por demás innecesaria excepto en el caso de que se quiera hacer propaganda, y de ninguna forma lo muestran  como un adali de tal o cual doctrina política.

8 comentarios:

Kuznacti dijo...

La verdad sea dicha: hago muy poco referencia al artículo de "Nietzsche y el Estado"

Kuznacti dijo...

De este "alejarse" al que me referí aquí también forma parte "el Pathos de la Distancia", el cual Nietzsche entendía de dos formas, como lo explica en el aforismo 257 de "Más allá del Bien y el Mal". La primera como "la inveterada diferencia entre los estamentos, de la permanente mirada a lo lejos y hacia abajo dirigida por la clase dominante sobre los súbditos e instrumentos, y de su ejercitación, asimismo permanente, en el obedecer y mandar, en el mantener a los otros subyugados y distanciados".

El otro Pathos es aquel deseo de ampliar constantemente la distancia dentro del alma misma, la elaboración de estados siempre más elaborados, más raros, más lejanos, más amplios, más abarcadores, en una palabra, justamente la elevación del tipo 'hombre', la continua 'auto-superación del hombre'".

Debo acotar que según Nietzsche este segundo Pathos era una consecuencia del primero, el que también era un prerrequisito para el mismo. Dicho de otra forma: "La elevación del tipo hombre" o esta "autosuperación", este segundo Pathos, del que habla, solo es posible en una sociedad aristocrática".

Debo reconocer que en cierta forma este aforismo le daría más o menos la razón a Nicolás González Varela, aunque sigo sin creer en esa idea del Nietzsche predominantemente político.

Kuznacti dijo...

¿"Radicalmente Político"?, sobre todo como entienden eso los marxistas, es decir, un hombre de acción, alguien que pensaba de esta forma:

"los pensamientos más grandes son los acontecimientos más grandes" ... y no las revoluciones, ni las guerras.

Como dice Nietzsche en el aforismo 285, o como repite también el Zaratustra al hablar de "la hora más queda", ... definitivamente no me lo figuro y mucho menos en el sentido marxista.

Kuznacti dijo...

"El desierto crece: ¡ay de aquel que dentro de sí cobija desiertos!" (Asi Hablaba Zaratustra)

beralalo dijo...

El terrorista asesino de Oslo y Utoya cita en 2083 diez veces a Nietzsche en apoyo de sus ideas sobre la perversión moral de apoyar al débil (para Breivik el musulmán emigrante), y sobre "la muerte del Estado".
Nietzsche fue racista sádico. Doy algunos datos en alonsofia.com
Las ideas tienen más riesgo que la dinamita.

Kuznacti dijo...

Amigo Beralalo:

Nietzsche era indolente, insensible al problema del racismo como tal. De hecho no creía que eso fuese un problema. Como tampoco reconocía como un problema la división de clases.

Llamar a Nietzsche racista debo reconocer, me incomoda. Porque Nietzsche no escribio libros, ni su filosofía era propiamente racista, es decir, centrada en la raza. Aunque si tenía ideas racistas, pero temo que al decier eso se le confunda con los racistas modernos ....

Pero hay que saber bien de qué clase de racismo hablamos. En primer lugar Nietzsche no creía, para su época en la existencia de una raza superior. Consideraba que todos los tipos y gentilicios europeos eran decadentes, como también lo era el propio Nietzsche. Tampoco tenía un aprecio que se pudiera decir mucho mayor por las civilizaciones orientales, aunque las critico mucho menos de los que hizo con los europeos. Tuvo algo de admiración por los indues pero el mismo no hubiese cambiado su Europeismo por nada de la India. Lo que si amaba era la Europa clásica y aristocrática.

Para Nietzsche la necesidad de amos y esclavos en un sociedad aristocrática, era esencial. Se puede decir que era como una consecuencia de la Voluntad de Poder, para Nietzsche, la única voluntad: "Toda voluntad es voluntad de poder", y no creía, por ejemplo, en la posibilidad de la existencia de una voluntad o de un instinto de conservación, o bien consideraba a este como un derivado de la propia voluntad de poder. Era lo que el llamaba economía de principios.

Si se quería tener esclavos había que enfermar y hacer decadente a un tipo y para Nietzsche había más de una forma de hacer eso. El pone como ejemplo lo que habrían hecho los monjes y sacertotes medievales con el bárbaro nortico. Pero eso a mi me parece más un argumento literario que un hecho un histórico.

También podrias tu decir que en eso de enfermar y hacer decadente hay sadismo y por tanto Nietzsche era un sádico. En realidad de cuerdo a esos principios de Nietzsche no habría sociedad a salvo de esa clase de sadismo, si a eso vamos. Una sociedad en donde la división social de aristocratas, nobles y plebeyos, o de amos y de esclavos, etc, no fuese un estamento, esa es una sociedad que ha perdido la voluntad de poder, es decir, el principio vital, y es una sociedad que por tanto se dirige hacia su fin.

Ahora, un sádico es una persona que siente placer por el dolor que inflige o esta sufriendo el otro y que busca compulsivamente esa clase de satisfacción.

No veo eso en Nietzsche. Para Nietzsche el sufrimiento y el dolor en el mundo era algo inevitable, algo que formaba parte de la propia vida. Un espéctaculo que no solo lo hacia menos aburrido, sino también profundo, interesante, como diria el mismo Dionisaco.

OJO: no estoy defendiendo el pensamiento de Nietzsche sino exponiendolo, como lo entiendo y lo más fielmente que puedo.

"El terrorista asesino de Oslo y Utoya cita en 2083 diez veces a Nietzsche en apoyo de sus ideas sobre la perversión moral de apoyar al débil (para Breivik el musulmán emigrante), y sobre "la muerte del Estado"

todo el mundo toma lo que puede de un libro con el que pueda sustentar sus ideas, aunque ese mismo libro se limite a exponer los hechos de forma imparcial o con una intención ajena o contraria a las de quien lee. Hay hasta experimentos psicologicos sobre eso.

Nietzche escribio sobre la muerte de Dios no del estado, creo que lo parafraseaba.

"Doy algunos datos en alonsofia.com"

quisiera ver tus datos pero no se a que página te refieras. Debiste haber puesto claramente el link.

"Las ideas tienen más riesgo que la dinamita"

ese es un pensamieto típico de quien quisiera prohibir las ideas. Parece casi una superstición.

Lo peligroso no son las ideas en si mismas sino los hombres que toman, interpretan y ejecutan esas ideas.

no es muy filosofico que pienses eso. Asi que dudo que la página de alonsofia a la que te refieras sea esta:

http://www.alonsofia.com/index.htm

Kuznacti dijo...

En el psiconálisis la Voluntad de Poder es un Complejo y no un principio dinámico de la personalidad, ni menos de la vida. En el psiconálisis este es el líbido o el instinto sexual, al que Freud posteriormente también agrego un principio de muerte: Tanatos.

De hecho el mismo Nietzsche reconocía las dificultades que entrañaba en concepto de Voluntad:

"A mí la volición me parece ante todo algo complicado, algo que solo como palabra forma una unidad”, "en toda volición hay, en primer término, una pluralidad de sentimientos, a saber, el sentimiento del estado del que nos alejamos, el sentimiento del estado al que tendemos, el sentimiento de esos mismos “alejarse” y “tender”, y, además, un sentimiento muscular concomitante que, por una especie de hábito, entra en juego tan pronto como “realizamos una volición”, aunque no pongamos en movimiento “brazos y piernas”. Y así como hemos de admitir que el sentir, y desde luego un sentir múltiple, es un ingrediente de la voluntad, así debemos admitir también, en segundo término, el pensar: en todo acto de voluntad hay un pensamiento que manda". "En tercer término, la voluntad no es sólo un complejo de sentir y pensar, sino sobre todo además un afecto : y, desde luego, el mencionado afecto del mando" (Más Allá del Bien y del Mal)

Ambas visiones son solo puntos vista, complementarios y alternativos. Seguro que hay más.

Kuznacti dijo...

Me parece, es decir, tengo la sensación, de que la importancia política que reclaman los libros de Nietzsche es bastante afín a la que reclamaba también Rabelais en su libro Gargantúa y Pantagruel. Tal vez más afín que a la República de Platón, como bien explica Nicolás González Varela en su blog, relación que desde luego no se debería desdeñar. Por ejemplo, tanto en la importancia que le conceden Nietzsche y Platón a la música ¿pero de verdad creyó Nietzsche que se podía revivir la gran política con la música de Wagner? ¿y no seria eso más bien una fantasía?