martes, 22 de febrero de 2011

La forma de ver el mundo por una Autista

Anteriormente mencione la relación entre los psicópatas y los autistas, la carencia de empatía, como un denominador común en ambos grupos. Más la verdad es que sigo cuestionando la definición del psicópata como una persona carente de empatía. No creo por ejemplo que el psicópata no pueda empatizar con la otra persona, es que simplemente no quiere, no le interesa hacerlo, eso no tiene importancia y sobretodo no tiene importancia ser la víctima, es despreciable. No tengo claro tampoco que el Test del psicologo Robert de Hare (PCL-R) mida la empatía de una persona, de hecho es un test centrado en características sociopáticas  y para mi eso discrepa con la definición de psicópata, como simplemente persona que no tiene de empatía. Cosa que sin embargo si parece algo bastante propio del autismo.

A continuación un relato de la forma de ver el mundo por un autista (Temple Grandin), que espero, los deje tan encantados como a mi:

"Grandin se describe a sí misma como "una antropóloga en Marte" rodeada de misteriosas criaturas a quienes no puede entender  y con las que puede tratar sólo a fuerza de mucho trabajo. Cuando era joven notaba como los niños parecían capaces de alcanzar las mentes de los otros, y pensaba que debían ser telepáticos. Como la mayoría de los autistas, fue objeto de bromas y a menudo se aprovecharon de ello. Dado que no pueden atribuir motivos y pensamientos a otros, no podía percibir que a veces la gente tiene malos motivos y miente para encubrirlos. Mientras  trabajaba como consejera para una compañía cuya maquinaria estaba experimentando porcentajes anómalos de fallos, descubrió que un empleado estaba saboteando el equipo al relacionar su presencia con la maquinaria rota. "Tuve que aprender a ser suspicaz, tuve que aprenderlo cognitivamente. Podía sumar dos más dos, pero no podía ver la mirada envidiosa en su cara."


"Si bien Grandin y otros autistas de elevado rendimiento saben que carecen de cosas que otros tienen (Grandin no sabe lo que es enamorarse y no obtiene placer de una maravillosa puesta de sol y no encuentra grandeza en la cordillera montañosa por la que esta rodeada en el Colorado) sienten que hay compensaciones, que ser autista no es tanto estar enfermo como ser diferente. Hay una tremenda capacidad para enfocar toda la energía mental de una persona en una sola tarea, sin sentir ninguna de las distracciones personales que alteran el pensamiento de la gente ordinaria. Tienen una poderosa capacidad de imágenes visuales. Grandin vio cómo un ingeniero hacía el boceto de un edificio y descubrió que podía hacerlo de inmediato exactamente igual sin preparación. Tal como lo expresó, tiene una potente estación de trabajo informático gráfico en su cabeza. Puede diseñar mentalmente un edificio con el más fino detalle y luego andar por él, girarlo, acercarlo, alejarlo, hacer que se mueva, localizar problemas y luego fijarlos. Los autistas tienen una especie de pureza moral. Carecen por completo de engaño y astucia y no lo ven en los demás. Grandin dice, "si pudiera hacer chascar mis dedos y no ser autista, no lo sería, porque entonces no sería yo". Advierte contra los planes de eliminar los genes del autismo y otros sindromes que hacen a la gente "diferente": es posible que la gente con diminutas cantidades de esos rasgos sean más creativas, o posiblemente incluso genios... Si la ciencia eliminara esos genes, quizá el mundo entero les pediría responsabilidades." (Tomado de: "Aprendizaje y Cognición", Thomas Leahey y Richard Harris).

7 comentarios:

Kuznacti dijo...

En el mismo libro del que extraje la cita se narra el siguiente experimento en el que suelen fallar los niños autistas que tienen de 3 a 4 años, al compararlos con los niños normales:. Por medio de imágenes se les muestra una niña, de nombre Sally, colocando una canica encima en una cesta que descansa sobre una mesa, esta sale de la habitación y luego viene otra niña y la coloca dentro de una caja. Los niños autistas suelen pensar que Sally cuando regrese buscara la canica dentro de la caja y no dentro de la cesta como deberían suponer.

Otro experimento es mostrarles una caja que claramente debería contener caramelos, pero cuando se abre en realidad contiene lapiceros. Cuando se les pregunta a los niños autistas que hubiesen esperado conseguir en la caja antes de que la abrieran y lo que hubiese esperado su compañero, contestan "lapiceros", ha ambas preguntas.

Los psicólogos interpretan esto no como un fallo en la memoria de los niños autistas (supongo que esto lo desmentirían otros experimentos), que es lo que parece, sino como una incapacidad del niño autista para comprender su propia creencia falsa anterior o la probable creencia falsa del otro niño.

Son pruebas en las que no solo no suelen fallar los niños normales sino tampoco los que tienen Síndrome de Down

Kuznacti dijo...

Tengo algunas dudas sobre las conclusiones de los experimentos comentados en el comentario anterior porque desconfío mucho, como es natural, de la capacidad de atención de los autistas.

Ramón Morales Castel dijo...

Hablando con una persona neurotípica hace tiempo sobre si los autistas sienten empatía o no o si son capaces o no de desarrollarla, esa persona me decía que las personas neurotípicas tienen la capacidad para la empatía pero que conscientemente escogen no sentir nada por la mayoría de las personas que les rodean (como, por ejemplo, cuando pasan todos los días al lado del mismo indigente y nunca le dan nada para ayudarlo). Esta persona me dijo eso con un dejo de superioridad, como si eso que me estaba confesando fuese algo bueno, algo mejor.

La mente autista funciona en extremos. La energía mental se agolpa en regiones específicas, haciendo que un proceso sea intenso mientras que los demás permanecen a un nivel mínimo, casi al borde de la inactividad. Pero todo depende de cuáles procesos en específico son la preferencia de el flujo de energía o de "trabajo mental" en un cerebro autista determinado. Por eso ha sido tan difícil estandarizar los tests y las pruebas para generar evaluaciones generalizadas sobre la mente autista. En la mente de Grandin, por ejemplo, el "flujo de trabajo" se concentra en el aspecto gráfico de la representación técnica espacial de un objeto, con lo que las evaluaciones emocionales sobre tal objeto quedan completamente a un lado. Yo conozco autistas que se conmueven tanto por una simple puesta de sol o un cuadro que incluso pueden llorar al verlo, o quedarse "pegados" a esa imagen durante interminables minutos u horas, porque la experiencia emocional es tan intensa que no saben como lidiar con ella. En esos casos el flujo de la energía mental se dirige completamente al aspecto de la evaluación emocional de la experiencia. Y he aquí dos extremos de autistas que en apariencia se verán muy diferentes en la manera como manejan una información determinada, pero que en esencia son muy parecidos. En un el flujo de trabajo mental se concentra en un punto del cerebro mientras que en el otro se concentra en otro punto, pero ambas concentraciones son extremas, son intensas, en una manera que la mente neurotípica no puede comprender.

En un resumen sobre el autismo leí la infame aseveración de que los autistas "carecen de la capacidad de sentir compasión por otros seres humanos". Pero cuando uno analiza la historia universal, que en su gran mayoría es la historia de la mente neurotípica, con sus guerras, aniquilaciones masivas, invasiones y saqueos, holocaustos, masacres, crímenes y asesinatos de todo tipo, uno llega a la conclusión de que es la persona neurotípica la que es incapaz de sentir compasión por sus congéneres. O por lo menos en eso se lleva el primer premio. Eso deja un poco en ridículo los intentos de los psicólogos y psiquiatras en tratar de igualar la mente autista con los sociópatas y psicópatas. La verdad es que la mayoría de ellos han sido y seguirán siendo personas neurotípicas, porque los autistas no tienen esa capacidad para engañar y fingir cualidades (u ocultarlas) como lo hace el cerebro neurotípico. Lo que sí podemos decir es que esos intentos son un ejemplo más de la tendencia típica de la mente neurotípica de achacar las cosas más malas, las peores, de su propia condición, a los sujetos que son "diferentes". Esto se le ha hecho en otros tiempos a los gemelos, a los negros, a los homosexuales, a los bisexuales, a las lesbianas, a los divorciados, etc, etc.

Kuznacti lksa dijo...

Tengo también un anecdota interesante. Hace muchos años, cuando estaba en el liceo, un Sra. nos dio una charla mencionando el caso de un estudiante con el que había salido al Amazonas y este se había sorprendido muchisimo cuando vio a un indio llorar ante su hijo moribundo y sin posibilidad de recibir atención médica debido a lo remoto de la zona. Este exclamó boquiabierto: "¡Los indios también lloran!", y esto lo decia nada menos que un estudiante haciendo trabajo de campo, cuidado si no era de postgrado. A mi siempre me ha sorprendido el grado de indolencia de este estudiante, sobre todo para ser de una carrera de humanidades. Pero también me he preguntado si esa indolencia no la propicio su propia formación profesional, es decir, si en esta no se le había inculcado un escepticismo ante la idea de que hacia eventos trágicos como la muerte otras culturas reaccionarían de manera similar a la nuestra. Por ejemplo, de los etruscos se decían que celebraban la muerte de sus parientes, aunque esa idea en general es contradictoria, por ejemplo, es inconcebible que un etrusco celebrara la muerte de sus compatriotas en un batalla militar perdida.

Por otra parte si nos vamos a la definición de psicopatía de la psicología actual, sobre que esta es la carencia de empatía, habría que concluir simplemente que ese estudiante era un psicopata. Simplemente no podría sentir empatía hacia un indio por considerarlo demasiado ajeno a su entorno, probablemente pensara que en lugar de lamentar la muerte de su hijo, debía más bien aprovechar su carne, cocinarlo y comérselo. Ok, esto ultimo es muy rádical, muy fuerte, pero es definitivamente la hipotesis de la psicopatía es muy tentadora ¿por qué como se explica que ese estudiante haya sido tan ajeno a todo el culto que le rindimos al índigena en este país y que se le rinde incluso, sobre todo, en los circulos académicos? De hecho nos consideramos parte de ellos, por nuestro mestizaje. Pero ¿por qué un psicopata escogería estudiar a los indios? un antropologo o un sociologo o un historiador deberían ser por vocación empáticos. Falta mucha más información.

Luego también resta por mencionar el fallo que hay en el concepto de psicopatía de la psicología actual. Definir esta como la carencia de empatía no es totalmente satisfatorio. Como menciono en un artículo en el blog sobre la Maldad Humana, Ted Bundy sabía pornerse en el lugar de otros psicopatas, sabia lo que estos sentian, no dudaba de eso, pudo asesorar el propio FBI para que atraparan exitosamente a otro asesino serial. De hecho, el simple hecho de que un psicopata pueda engañarte demuestra cierto grado de empatía. Sé que los psiatras responden a esto con ciertas sutilizas con las cuales no estoy muy bien familiarizado. Lo que cierto es que desde el punto de vista empirico creen tener bien tipificado lo que es un psicopata incluso han identificado cierto patrones cerebrales en la cabeza de estos que sería practicamente la huella dactilar de un psicópata.

Ramón Morales Castel dijo...

Sí. La cuestión es que la empatía es sólo uno de los varios rasgos que se utilizan (o se deberían utilizar) para definir estas condiciones o "formas de ser". Quizás los psicópatas sí sienten empatía pero pueden ignorar lo que sienten o escoger no sentirlo, como hace la mayoría de las personas neurotípicas, pero en un grado mayor. Yo veo al psicópata y al sociópata como formas extremas de la mente neurotípica. Todo lo que hace insensible e indolente a la persona neurotípica, el psicópata y el sociópata lo tienen súper desarrollado, sobre todo la capacidad de fingir cualidades y sentimientos, que es algo muy neurotípico. Quizás además de la empatía haya que medir un impulso destructivo en la persona y en qué medida ese impulso destructivo es mayor que la capacidad de empatía. En la persona neurotípica sana la empatía debería ser mayor que el impulso destructivo.

Por eso es que no veo cómo el autismo o el Síndrome de Asperger puedan estar emparentados con la psicopatía o la sociopatía. Está claro que los psicólogos y psiquiatras no tienen todavía una comprensión clara todavía de cómo funciona la empatía en el cerebro autista simplemente porque ellos no son autistas. Es cómo cuando un heterosexual trata de entender cómo un homosexual se siente atraído por otra persona, o cuando una persona "normal" trata de entender cómo vive una persona con síndrome de Down. Aunque los intrumentos que han creado para medir la empatía parecen funcionar más o menos bien, como el test de Simon Baron-Cohen que ya te mencioné.

Ahora, las psicólogos y psiquiatras se han equivocado durante décadas al creer que las rabietas y "ataques" que sufren los autistas y las personas con síndrome de Down son manifestaciones del impulso destructivo y no lo son. En realidad son manifestación de un "corto circuito" emocional pasajero, como cuando las computadoras se quedan trancadas por un exceso de tareas por terminar. Esas "trancas" o "cortos circuitos" emocionales de los autistas y personas con síndrome de Down no tienen el propósito premeditado, fríamente calculado, de destruir algo o a alguien, que es exactamente lo que ocurre con la mente psicópata y sociópata. Bueno, eso es lo que yo creo desde mi forma de ser.

Kuznacti lksa dijo...

Estoy de acuerdo contigo en que la psicopatía no tiene nada que ver con el Austismo, ni el síndrome de Aspenger. Anteriormente no le puse cuidado pero precisamente el ejemplo que mencionas en cuanto a esos autistas que se conmueven por una puesta de Sol, puede que ciertamente refute la idea de la frialdad emocional de los autistas.

La carencia de empatía denota directamente frialdad emocional, pero no placer por el dolor ajeno. Sino indiferencia tanto al placer como al dolor ajeno. Es como una especie de neutralidad emocional, por tanto no denota crueldad, maldad o sadismo. Lo cual tiene mucho que ver con lo que decias sobre las guerras y holocaustos de los neurotípicos. ¿Es preferible la frialdad de un robot a la crueldad de un sádico? He escuchado de muchos casos que prefieren lo segundo. En lo personal preferiría arriesgarme a la frialdad del robot, conozco harto de sobra la crueldad de los sádicos. Creo que con los robots al menos seria más factible utilizar la lógica, cosa que simplemente es imposible con un sádico. En este párrafo es complemente claro porque es un sin sentido definir un Ted Bundy como alguien simplemente carente de empatía.

Pero no creo que la psicopatía sea un mito o una forma extrema de la mente neurotípica. He conocido psicopatas. De hecho hay una persona muy cercana a mi, por desgracia, que lo es. Lo sorprendente es que el diagnóstico psiquiátrico es solo de esquizofrenía, pero su cuadro psicopático que esta respaldado por todo un historial de agresiones y violencia, los psiquiatras venezolanos simplemente lo han ignorado. Y se trata de una agresión y violencia que no es simplemente esquizoide, psicótica o defensiva, es la violencia de alguien que la utiliza también como una forma de control y dominación, que si bien es parte de un delirio paranoico también es parte de un delirio de grandeza (y muy destructivo), sobre todo de alguien que no mide o le preocupa las consecuencias de sus actos. Y esto se traduce en un sufrimiento terrible para las personas del entorno de este psicopata, sin la más mínima resonancia en este.

Según los psiquiatras lo único tratable en los psicopatas es su agresión y violencia. La psicosis o esquizofrenía también es tratable en los casos de que exista, pero no su falta de conciencia y empatía.

El problema con el término de psicópata es que en mi opinión todavía no tiene una definición del todo precisa. Pero creo que la psiquiatria no esta tan descaminada y que se están haciendo avances importantes para descifrar más a fondo el misterio.

Kuznacti lksa dijo...

gracias por tu excelente aporte con tus comentarios.