miércoles, 26 de enero de 2011

El Neither - Neither de Nietzsche o "El Espíritu Libre"

"Para la humanidad de hoy no quiero ser ni parecer luz.
La quiero cegar.
¡Rayo de mi sabiduría, vacíale los ojos!" 
(Asi Hablaba Zaratustra)

No hay nada más erróneo que creer que cuando tratamos sobre Nietzsche estamos en algún momento pisando tierra firme. También es falso aquello de que Nietzsche buscara con sus escritos hacer que la gente pensara por si misma, como escuche alguna vez en un documental:

"Yo no quiero persuadir a nadie a la filosofía: es necesario, es tal vez deseable que filósofo sea una planta rara. Nada me repugna tanto como el elogio doctrinario de la filosofía, tal como se da en Séneca o más aún en Cicerón." [0]

Se ha calificado su filosofía  de perspectivista (tal vez el calificativo que más se aproxima), nihilista, etc... pero esta elude todos esos calificativos. Cuando el "escrupuloso de espíritu" creyendo dar en el blanco alega que busca en Zaratustra la certidumbre, que este es la "la torre y voluntad más sólida" y finalmente  que el miedo es el origen o la explicación de todas las virtudes y  convertido "en sutil, clerical, espiritual" es a lo que ahora llamamos "ciencia", Zaratustra le contesta:

"todos los antecedentes del hombre se me antojan valor y aventura y deleite de la incertidumbre, de la empresa jamás aventurada".

Este gusto o disposición por aventurarnos a "Donde mas peligro corremos"  o el nitimur in vetitum [1], es una máxima de Nietzsche, que aparece de forma repetida en sus escritos, cuyo espíritu no esta ausente en el aforismo 41 de "Más allá del Bien y del Mal":

"Tenemos que darnos a nosotros mismos nuestras pruebas de que estamos destinados a la independencia y al mando; y hacer esto a tiempo. No debemos eludir nuestras pruebas, a pesar de que acaso ellas sean el juego más peligroso que quepa jugar y sean, en última instancia, sólo pruebas que exhibimos ante nosotros mismos como testigos, y ante ningún otro juez."


"No quedar adherido a ninguna persona: aunque sea la más amada, - toda persona es una cárcel, y también un rincón."


"No quedar adherido a ninguna patria: aunque sea la que más sufra y la más necesitada de ayuda, - menos difícil resulta desvincular el propio corazón de una patria victoriosa."


"No quedar adherido a ninguna compasión: aunque se dirigiese a hombres superiores, en cuyo raro martirio y desamparo un azar ha hecho que fijemos la mirada."


"No quedar adherido a ninguna ciencia: aunque nos atraiga hacia sí con los descubrimientos más preciosos, al parecer reservados precisamente a nosotros."


"No quedar adherido a nuestro propio desasimiento, a aquella voluptuosa lejanía y extranjería del pájaro que huye cada vez más lejos hacia la altura, a fin de ver cada vez más cosas por debajo de sí: - peligro del que vuela."


"No quedar adheridos a nuestras propias virtudes ni convertirnos, en cuanto a totalidad, en víctima de cualquiera de nuestras singularidades, por ejemplo de nuestra 'hospitalidad': ése es el peligro de los peligros para las almas de elevado linaje y ricas, las cuales se tratan a sí mismas con prodigalidad, casi con indiferencia, y llevan tan lejos la virtud de la liberalidad que la convierten en vicio. Hay que saber reservarse: ésta es la más fuerte prueba de independencia."

El aforismo 109, "Guardémonos de ello",  de la "Gaya Ciencia" también es interesante dado que revela el nivel de escepticismo y nihilismo al que debería estar a la altura un filosofo, Nietzsche parece proponerlo como un ejercicio intelectual, aunque también tiene algo de serio:

"Guardémonos de pensar que el mundo es un ser viviente".... "Sabemos aproximadamente lo que es la materia organizada y cambiaríamos la significación de cuanto tiene de infinitamente derivado, de tardío, de excepcional y fortuito"... "al convertirlo en algo esencial, general, eterno, como hacen los que llaman organismo al universo."


"Guardémonos hasta hasta de creer que el Universo es una máquina. No ha sido creado ciertamente en consideración de un fin, y aplicándole la palabra máquina le hacemos demasiado favor."


"Guardémonos de dar por seguro que en todas partes, y como regla general, existe algo definido, a semejanza del movimiento de las constelaciones más inmediatas a nosotros. Basta echar una ojeada a la vía láctea para dudar de ello. Debemos creer que hay movimientos mucho más toscos, tal vez contradictorios, y que hay también estrellas que se precipitan en el espacio como en una caída vertical. El orden estelar en el que vivimos es una excepción, y dicho orden, juntamente con la duración que como condición precisa supone, es lo que ha hecho a su vez, la excepción de las excepciones: la formación de lo orgánico. Por el contrario, la condición general del Universo es el caos por toda la eternidad, y no porque carezca de necesidad, sino en el sentido de falta de orden, de estructura, de forma, de bondad, de sabiduría y demás estetismos humanos. Ante el juicio de nuestra razón, los casos desgraciados son la regla general, las excepciones no representan el fin secreto y todo el mecanismo repite eternamente su retornelo, que no merece la calificación de melodía: hasta la frase "caso desgraciado" envuelve una humanización que implica censura. Y ¡cómo hemos de atrevernos a censurar ni a hablar al Universo! ¡Ni es perfecto, ni hermoso, ni noble, ni aspira a llegar a ser nada de eso!, ¡no tiende en manera alguno a imitar al hombre! ¡No obedece a ninguno de nuestros juicios estéticos y morales! No posee tampoco instinto de conservación, ni, en general, instinto alguno, ignora también todo género de leyes."


"Abstengámonos de decir que la Naturaleza está regida por leyes; en ella no hay más que necesidades; allí no hay quien mande, ni quien obedezca, ni quien refrene. Cuando se comprende  que no hay fines, se comprende que no hay azar, pues la palabra azar solo tiene significación en un mundo dotado de finalidad." [2]


"Guardémonos de decir que la muerte es lo contrario de la vida. La vida no es más que una variedad de muerte, y una variedad muy rara. No hay sustancias eternas; la materia es un error, semejante al del dios de los Eleatas."


"Mas ¿cuándo agotaremos nuestros recelos y nuestras precauciones? ¿Cuándo dejarán de turbarnos estas sombras de Dios? ¿Cuándo despojaremos por completo a la Naturaleza de sus atributos divinos? ¿Cuándo tendremos derecho los hombres a volvernos naturales, en una Naturaleza pura, descubierta y emancipada de nuevo?." (La Gaya Ciencia)

Esta clase de aforismos en lo que a hecho algunos califiquen la filosofía de Nietzsche como nihilista. En cuanto al mismo Nietzsche escribió:

"Para un guerrero del conocimiento, que está siempre en lucha con verdades feas, la creencia de que no existe ninguna verdad es un gran baño y un relajamiento de los miembros.- El nihilismo es nuestra especie de ociosidad ... " (Un Fragmento inédito encontrado en sus notas de la primavera-verano de 1888).

¿Realmente tiene Nietzsche razón cuando le otorga un valor teístico a afirmaciones tales como "Creo en la razón" (a la que se refería también como "la gramática"), "Creo en la belleza" o "El mundo es bello" o a esos propios conceptos?  Que tienen un origen o una fuerte relación teística es innegable: el Logos o dios de la Razón, la idea de San Agustín de que la Belleza del mundo sugiera la existencia de un creador..... Y es esto es lo que hace tan terriblemente profundo y sobrecogedor este ateísmo nihilista que plantea Nietzsche.
La ultima pregunta de Nietzsche, sobre despojar por completo a la Naturaleza de sus atributos divinos, requiere plantearse si el superhombre no sera entonces una nueva forma de teísmo. Pero Nietzsche no solo pretendió suplantar la idea de dios por la del superhombre sino también por la del "eterno retorno", haciendo acopio de la vieja idea:  "dios es un circulo vicioso". Creyó, que los conceptos de devenir tenían más importancia que los de ser y existencia. Nada de esto es suficiente para entender como se aferro y Nietzsche entorno a esa idea. Se hizo enigmático entorno ella, la cubrió y se cubrió con ella bajo todo tipo de máscaras. Eso hace su filosofía no solo oscura, sino desagradable entorno a ese punto. En cuanto a ella pierde seriedad: todo ese desfile de máscaras, todo ese derroche de multiformidad, hacen parecer, por momentos, un payaso a ese Zaratustra que "ordeña a los leones y hacia bailar a los burros" y no estoy hablando de algo que el mismo no haya advertido. Hay bastantes motivos para pensar que la enfermedad de Nietzsche, con la que estaba agradecido, contribuyo, sino es que fue el origen de que estuviese abrumado por tal cantidad de imágenes, su tormentoso mundo interior. Me arriesgo a lanzar como hipótesis que probablemente seria una obsesión parecida a la que relata Carl Gustav Jung en su libro "Recuerdos, Sueños y Pensamientos", que el mismo psiquiatra admite que casi lo llevo a la locura y que en el caso de Nietzsche como todos sabemos fue lo que termino ocurriendo. Esa idea me ha hecho desechar la otra hipótesis de que Nietzsche haya sido un personaje Dostoievskiano, como una vez me sugirió un profesor de filosofía . Con todo esto no se puede dejar de admirar la lucidez, agudeza y profundidad que mostró en sus escritos, mereciendo sin duda el puesto que tiene en la historia. Sin duda se le puede llamar, haciendo honor a su ambigüedad y utilizando una expresión suya, de esas que sorprende, por parecer tener una connotación especial, secreta y no solo una divertida ocurrencia:  el "Gran Cagliostro y caza ratas de los espíritus".

La perdida de seriedad de ningún modo era para Nietzsche una objeción: Nietzsche quería hacernos bailar. Su nihilismo que no implica una actitud negativa hacia la vida o bien estaríamos ante un "pesimismo dionisíaco"  y libre de esa superficialidad, de la que según Nietzsche, sufría en su tiempo. Ese otro nihilismo en el cual aun dominan "los instintos religiosos" o el anarquismo  es al que ve como enfermo, decante y degenerado en muchas de sus obras. En cambio el nihilismo que defiende Nietzsche sigue una dialéctica similar a la que emplea para referirse a la tragedia griega o al escepticismo. Recomiendo también este documento sobre "La angustia y la risa: la experiencia del nihilismo" que habla también sobre la risa y el nihilismo en Nietzsche [3].

Nietzsche tampoco le otorgaba mucha primacia a la conciencia. Estaba fascinado con la idea de Leibniz sobre que "la conciencia no es más que un accidente de la representación, no su atributo necesario y esencial" [4]. Según el la conciencia solo se desarrolla en la medida en que el hombre necesita comunicarse, el hombre solo adquiere conciencia en cuando animal social, el hombre que inventa signos es el que adquiere más conciencia de si mismo. El hombre piensa constantemente pero la parte que llega hacerse consciente es infima, la más superficial y mediocre. Por esta razón el hombre que pretenda conocerse a si mismo solo llegará a conocer lo que en el hay de rebaño, de allí también el peligro del desarrollo de la conciencia.

"Nuestro pensamiento se ve más valorado por el carácter de la conciencia –por el "genio de la especie", que reina en ella– y vuelve a traducirse según la perspectiva del rebaño. Nuestros actos son, en el fondo, íntegra e incomparablemente personales, únicos, individuales en un sentido ilimitado, eso está fuera de duda; pero si bien los traducimos a la conciencia, dejan deparecerlo... Tal es, a mi juicio, el fenomenalismo, el perspectivismo propiamente dicho" [5]
 
Es sorprendente que apesar de lo ambigua e irracional que es la filosofía de Nietzsche,  el insiste una y otra vez en el punto de que su filosofía no es un "sacrificio del intelecto", tomando esa expresión en el sentido cristiano y cuyo ejemplo más trágico fue Pascal, caso al que Nietzsche se refiere en muchas veces. Según el, semejante actitud implicaría más bien el reconocimiento de la psicología o mejor aún de la "psicofisilogía" como la señora de las ciencias. Una ciencia que el imaginaba "como una morfología y como una teoría de la evolución de la voluntad de poder" [6].

La analogía que ve Nietzsche en esta clase de  filosofo - psicólogo, ese hombre del conocimiento ,  es la de un hombre ciclópeo [7], por este "reino gigantesco" en el que se aventura y el tipo humanidad distinta a la que representaría.

[0] Gaya Ciencia. Aforismo 34.


[1] Mas allá del Bien y del Mal, aforismo 227. Es una expresión de Ovidio (3 Amores, 4, 17). El contexto es: Nitimur in vetetum cupimusque negata; sic interdictis imminet aeger aquis [Nos lanzamos simpre hacia lo prohibido y deseamos lo que se nos niega; así el enfermo acecha las aguas prohibidas].


[2] Esta parte guarda cierta semejanza con el aforismo 22 del Más Allá del Bien y del Mal. Ambos cuestionan el modo de interpretar la Naturaleza. Aquí al desaparecer el fin, desaparece el azar, en aquel al desaparecer lo que Nietzsche llama la idea democrática de la naturaleza, "igualdad ante la ley", debido al predominio de los instintos democráticos, desaparece también la idea de "tiranía", por ser esta "demasiado humana".




[3] Dejo al lector la tarea de comparar lo que dice el documento con el Neither-Neither y la "emoción de la risa" de Austin Osman Spare.


[4] Gaya Ciencia. Aforismo 357.


[5] Gaya Ciencia. Aforismo 354.

[6] Aforismo 23 de Más Allá del Bien y del Mal.


[7] Más Allá del Bien y del Mal. Aforismo 171. La comparación parece que le venia como anillo al dedo a Nietzsche por la rebeldía de estos hacia los dioses y su crueldad, también por ser señores del rayo y del martillo. Eso porque prefiero no referirme al término de "superhombre".

4 comentarios:

Kuznacti dijo...

;)

Kuznacti dijo...

En cuanto a la frase de Nietzsche "Guardémonos de decir que la muerte es lo contrario de la vida. La vida no es más que una variedad de muerte, y una variedad muy rara" recomiendo meditar y consultar la siguiente frase de Heráclito: "Muerte es todo lo que vemos estando despiertos"

Kuznacti dijo...

La idea de "dios es un circulo vicioso" puede compararse también con la circularidad del nombre del dios biblico "yo soy el que soy", o "yo soy el que serè" o "el que llegaré a ser".

Kuznacti dijo...

La expresión "este reino gigantesco" creo que esta entre los aforimos que mencione de "Más allá del bien y del mal". Se refiere al reino más allá de la moral, más allá del bien y del mal, también se refiere a esto:

"Los pensadores cuyas estrellas recorren órbitas cíclicas no son los más profundos; aquel que ve en sí como en un universo inmenso y que en sí lleva vías lácteas, sabe cuán irregulares son todas las vías lácteas: conducen hasta el caos y el laberinto de la existencia" (Gaya Ciencia, aforismo 322, Sìmbolo)

Esta visión interna también tiene una analogía con el hombre ciclopeo, el hombre de la fuerza psíquica y física, el hombre del tercer ojo. Que como dije es un ojo interno y no un ojo externo en la frente como se suele suponer, con el que se identifica la glandula pituitaria, en donde Descartes, casualmente creyo que estaba el alma. Esta glándula se activa, segrega una hormona, durante el sueño y tiene fotoreceptores, lo que me hace ahora imaginar y fantasear sino producira las visiones que vemos durante el mismo.