domingo, 16 de noviembre de 2008

Algunas notas y comentarios explicativos sobre el Libro del Placer de AOS 2da Parte


Algunos elogian la idea de Fé. Creer que son Dioses (o cualquier otra cosa) los convertiría en tales; probando a través de todo lo que hacen, que están llenos de su no-creencia (creen ser dioses pero actúan como si no lo fueran (casi están obligados a eso), esto aun no prueba que la falla esta en creer sino simple y llanamente que se contradicen en sus actos). Es mejor admitir la incapacidad o la insignificancia, que reforzarla a través de la fé; dado que lo superficial "protege" pero no cambia lo vital. Por tanto, rechaza la fé, acepta la insignificancia. Su fórmula es engaño y son engañados, la negación de su propósito. La fé es negación, o la metáfora Idiotez, así pues siempre falla. Para hacer más segura su esclavitud, los Gobiernos fuerzan con la religión las gargantas de sus esclavos, y siempre tienen éxito (es decir así como no resulta un desaliento para los creyentes la coerción que ejerce la religión sobre ellos, sino que esto los fuerza más a creer, tampoco resulta un desaliento para aquellos que utilizan la fórmula de ser dioses el hecho de fracasar con ella, el hacerse más insignificante por el fracaso, se refuerza con una Fe aun más grande); aquellos que escapan son pocos, por lo que su honor es mayor (el honor de los que escapan: pero Spare dice esto en forma irónica como queriendo indicar cierta vanidad y una recaída nuevamente en la trampa moral, sustituyendo la moral que dejan por otra que no necesariamente será mejor o peor). Cuando la fé perece, el "Yo" habrá de heredarse por sí solo(y por lo anterior se infiere que no la hará necesariamente como un buen Karma).



Otros, de nuevo, y aquellos que tienen mucho conocimiento, no pueden decirte exactamente lo que es la "creencia", o cómo creer en aquello que desafía las leyes naturales y las creencias existentes. Es seguro que no se trata de decir "Yo creo"; aquel arte lleva largo tiempo perdido (no incluía en un principio el ser tan dialéctico o el ser un hombre de conocimiento). Se encuentran aún más sujetos al desconcierto y la distracción, abren directamente sus bocas llenas de argumentos; sin poder e infelices a no ser que se encuentren extendiendo su propia confusión (son buenos para confundir no para convencer), para obtener capacidad de convencer deben adoptar dogma y peculiaridad que excluyen posibilidad (es decir variedad, multiplicidad, más opciones, lo contrario a la manía de buscar similitudes en las religiones en lugar de destacar sus diferencias)... A través de la iluminación de su conocimiento se deterioran en sus logros. ¿No les hemos visto desmoronarse parejos a sus exposiciones? Ciertamente, el hombre no puede creer a través de la fé o la ganancia, tampoco puede explicar su conocimiento a no ser que haya nacido de una nueva ley (es decir inventando una nueva ley, pero además Spare dice nacido como tratando de indicar que se cree un avatar). Siéndolo todo, ¿por qué la necesidad de imaginar que no lo somos? (inventar nuevas leyes o que estamos sometidos a leyes extrañas, nosotros somos la ley)


Otros creen en la oración... ¿no han aprendido aún todos, que pedir es ser negado? Sea la raíz de vuestro Evangelio. ¡Oh, vosotros que vivís las vidas de otros! (¿los Mesías e impostores? ) A no ser que el deseo sea subconsciente, no es satisfecho, no, no en esta vida. Así pues, ciertamente el sueño es mejor que la oración. Quietud es el deseo oculto, una forma de "no pedir"; a través de ello la mujer obtiene mucho del hombre. Utiliza el rezo (si has de rezar) como un método de agotamiento, y a través de ello obtendrás tu deseo.


¡Otros alaban la Magia ceremonial, y se supone que han de sufrir mucho Éxtasis!” (sufrir el éxtasis no disfrutar del éxtasis) “¡Nuestros psiquiátricos están abarrotados, el escenario está invadido!” (no son el público los locos, sino los propios actores que han invadido el escenario porque los psiquiátricos han colapsado).


No hay Ateos, nadie está libre de la autobiografía (de recordar que fue dios)


Este código moral” (recompensa por obediencia, castigo por trasgresión) “es una comedia dramatizada de la facultad de la concepción, pero nunca es tan perfecta o simple como para permitir la posibilidad del cambio en cualquier sentido, con lo que queda disociada de la evolución, etcétera; y este divorcio pierde cualquier utilidad, y por necesidad para su propia preservación y la compasión deseada, evoluciona contradicciones o una relación que es complicación para dar” (y en consecuencia se contradice o se complica demasiado al tratar de cumplir aquello que prometía de “recompensa por obediencia”). “Al trasgredir sus mandatos, la deshonestidad nos muestra su iniquidad” (parece referirse aquí a la deshonestidad de otras personas (sobretodo de las que dirigen, de allí que diga “Al transgredir sus mandatos”), lo que permite justificar las propias faltas del individuo, del creyente o la persona sometida), “para nuestra justificación; o simultaneamente creamos una excusa o razón para el pecado a través de una distorsión del código moral que permita alguna incongruencia. (Reteniendo habitualmente unos pocos pecados imperdonables, y una ley no escrita). Esta confesión negativa” (es una confesión negativa porque el sujeto se condiciona con respecto a otras causas sin asumir realmente su propia responsabilidad) “es un racionalismo fingido” (los argumentos tratan de parecer dialecticos, pero no lo son ni pueden serlo) “que permite excusas aleatorias...un proceso de auto-engaño para satisfacer y esencialmente persuadirte de tu propia rectitud. ¿Quién tiene entre nosotros otra excusa que el auto-amor? No creamos o confesamos una moral que sea conveniente, que se preste al crecimiento y siga permaneciendo simple, que permita la trasgresión sin excusa o castigo. Sería sabio y de sentido común hacerlo, cualquiera que sea el estado de las cosas en tu mente. La naturaleza acaba por denegar aquello que afirma: a través de la asociación permanente con el mismo código moral ayudamos al deseo a transgredir. Siendo negado este deseo, cuanto más restringes más pecas, pero el deseo igualmente desea que el instinto moral sea preservado, así que el deseo es su propio conflicto (y de forma lo suficientemente débil). No temas, el Toro de la tierra durante mucho tiempo no ha tenido nada que ver con tu no-limpia consciencia” (parece referirse al hecho de la continuidad de nuestra existencia mundana en nuestra relación con la naturaleza: el toro no se revelará, seguirá siendo un animal doméstico, podremos utilizarlo para labrar, sembrar la tierra y así comer, etc), “tus ideas estancadas de moralidad. La razón por la que Spare es irónico con lo del Toro es por nuestra manía de asociar naturaleza con moralidad.




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